deje de ser únicamente exportador de materia prima para convertirse en un procesador de
carne con alto valor agregado.
El PGI integrará todos los servicios necesarios para el ciclo productivo: desde corrales de engorda hasta servicios de subasta, maquinaria y transportes. Esta concentración de operaciones permitirá reducir drásticamente los costos operativos, beneficiando principalmente al pequeño productor.
Entre las obras clave destacan la modernización del Rastro PEGSON para incrementar la capacidad de sacrificio y la reubicación de la Planta de Alimentos, la cual operaba desde 1975, generando problemas operativos que ahora serán resueltos con instalaciones modernas.
Con la dispersión de 35 millones de pesos se adquirirán mil sementales de registro destinados al mejoramiento genético del hato. Asimismo, se duplicará la capacidad operativa en la estación cuarentenaria de Agua Prieta, pasando de mil 500 a 3 mil animales revisados diariamente.
Esta ampliación, coordinada con la Sader, Senasica y autoridades de USDA, permitirá desfogar de manera eficiente el rezago de exportación una vez que se logre la reapertura de la frontera, para lo cual se mantienen gestiones permanentes.
De manera paralela, la inversión se extiende hacia las regiones productivas con la
construcción de la Subasta de la Sierra Alta en Moctezuma y en Hermosillo, una obra que eliminará el intermediarismo y reduce las mermas por traslados. Además se prevén apoyos del programa Cosechando Soberanía por el orden de los 360 millones de pesos.
Al contar con la infraestructura para finalizar y certificar la carne en territorio propio, la UGRS asegura que el esfuerzo de las familias sonorenses se traduzca en un producto de calidad mundial listo para el mercado nacional e internacional, blindando la economía del campo y manteniendo el orgullo de una organización que cumple 90 años de servir a la ganadería sonorense.