Beirut. Israel anunció ayer que tomará el “control” de una zona de “seguridad” en el sur de Líbano, hasta el río Litani, a más de 20 kilómetros de la frontera común, en lo que Hezbollah calificó de “amenaza existencial”, al tiempo que instó a “revocar de inmediato” la expulsión del embajador de Irán en Beirut, Mohamad Reza Sheibani, designado ayer persona no grata por el gobierno libanés.
Las fuerzas israelíes “maniobran en el interior del territorio libanés para apoderarse de una línea de defensa avanzada” hasta el río Litani, declaró el ministro de Defensa, Israel Katz, y aseguró que “los cientos de miles de residentes del sur de Líbano, que fueron desalojados hacia el norte, no volverán mientras no esté garantizada la seguridad de los habitantes del norte” de Israel.
Hezbollah advirtió que luchará para impedir que las tropas israelíes ocupen el sur del Líbano, declaró Hassan Fadlallah, uno de los principales legisladores de la organización.
El canciller de Francia, Jean-Noël Barrot, pidió a las autoridades israelíes que se abstengan de lanzar esta ofensiva. “Llamamos a las autoridades de Israel a que renuncien a semejantes operaciones terrestres, capaces de traer serias consecuencias humanitarias y agravar la situación dramática en el país”, declaró durante una conferencia de prensa en Tel Aviv.
Igualmente, el canciller español, José Manuel Albares, aseveró que “la amenaza de la invasión israelí del sur del país soberano de Líbano –que condenamos– y los bombardeos sobre Beirut tienen ya consecuencias humanitarias catastróficas”.
El presidente de Francia, Emmanuel Macron, defendió ayer la necesidad de que las autoridades de Líbano e Israel retomen las negociaciones y emplazó a su homólogo, Isaac Herzog, a ver la propuesta de Beirut como una “oportunidad” para poner fin al conflicto con Hezbollah.
En tanto, el canciller libanés, Yusef Ragi, informó que solicitó al embajador iraní “que abandone el territorio libanés a más tardar el 29 de marzo de 2026”, dos semanas después de haber convocado al encargado de negocios de Teherán tras la campaña de ataques de Hezbollah y la Guardia Revolucionaria iraní contra Israel.
Ragi acusó a Teherán de “injerencia” en los asuntos libaneses al apoyar a la milicia chiíta.
El canciller israelí, Gideón Saar, festejó la medida que calificó de “justificada y necesaria”.
Tel Aviv anunció ayer la muerte de Muhamad Ali Kurani, integrante de la Fuerza Quds de la Guardia Revolucionaria iraní en Líbano, en un ataque de sus fuerzas la víspera.
Ayer cazas israelíes intensificaron sus ataques contra varias localidades del sur libanés y los suburbios de Beirut, en los cuales al menos 17 personas perdieron la vida, con lo que son ya más de mil 70 los muertos y cerca de 3 mil los heridos a causa de los ataques de Tel Aviv, desde el pasado 2 de marzo, en el marco de la guerra desatada en Medio Oriente.
Hezbollah realizó ataques de artillería contra soldados y vehículos israelíes en varias ciudades, mientras las fuerzas de Tel Aviv afirmaron que un misil balístico que impactó en Beirut fue lanzado por Irán.