Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, insistió en que su gobierno dialoga con Irán para poner fin a la guerra en Medio Oriente, mientras medios estadunidenses informaron ayer que Washington envió a Teherán un “plan de 15 puntos” para alcanzar un alto el fuego.
“Estamos en negociaciones en este momento”, reiteró el republicano ante periodistas en el Despacho Oval, donde repitió que el vicepresidente, JD Vance; el secretario de Estado, Marco Rubio; el enviado Steve Witkoff, y su yerno Jared Kushner están involucrados en las conversaciones.
Horas después, funcionarios de la administración federal informaron a The Wall Street Journal que la Casa Blanca envió a la república islámica un plan de 15 puntos para negociar el fin del conflicto, centrado principalmente en las exigencias iniciales del mandatario: desmantelar sus tres principales instalaciones nucleares y terminar con el enriquecimiento de uranio, suspender su programa de misiles balísticos, reducir el apoyo a grupos afines en la región y reabrir completamente el estrecho de Ormuz.
Al cierre de la edición, el gobierno iraní no confirmó ni desmintió haber recibido el plan de 15 puntos.
La iniciativa de Trump fue enviada a Irán mediante Pakistán, que junto con Turquía y Egipto presionan para que se celebre una reunión presencial entre representantes de Washington y Teherán en Islamabad en un plazo de 48 horas, señaló Al Jazeera.
Trump señaló también que la república islámica hizo “una importante concesión” a Estados Unidos en materia energética, la cual calificó de “un avance positivo”. Aunque no ofreció detalles sobre sus dichos, sugirió que estaba relacionado con la estratégica ruta marítima.
“Nos dieron un presente y el regalo llegó hoy. Fue algo muy importante, que vale una tremenda cantidad de dinero”, señaló ante la prensa. “No era nuclear, estaba relacionado con el petróleo y el gas, y fue un gesto muy amable por su parte.
“En realidad hablamos con la gente adecuada y ellos quieren llegar a un acuerdo con muchas ganas”, aseveró el jefe de la Casa Blanca durante la ceremonia de juramentación del nuevo secretario de Seguridad Interior, Markwayne Mullin.
A pesar de que la administración federal aseguró que sus objetivos son claros e invariables, la lista de prioridades se amplía y cambia a medida que la guerra pasa factura a la economía global, pone a prueba alianzas y plantea preguntas sin respuesta sobre la planificación del conflicto, su justificación y sus consecuencias.
En este contexto, tres funcionarios israelíes de alto rango, que hablaron bajo condición de anonimato con Reuters, apuntaron que Trump parecía decidido a alcanzar un acuerdo, pero que consideraban muy improbable que Irán aceptara las exigencias estadunidenses en una nueva ronda de negociaciones.
El príncipe de Arabia Saudita, Mohammed bin Salmán, presionó al republicano a fin de que continúe con la guerra contra la nación islámica, al argumentar que la campaña militar estadunidense-israelí representa una “oportunidad histórica” para rehacer Medio Oriente, reportó The New York Times.
El monarca afirmó que se debe coaccionar para derrocar al gobierno iraní porque “representa una amenaza a largo plazo para el golfo Pérsico”, que sólo puede eliminarse de esa manera, señalaron al rotativo personas familiarizadas con dichas conversaciones.
Mientras continúa la incertidumbre por los combates en la región, funcionarios estadunidenses informaron al Journal que el Departamento de Guerra planea desplegar unos 3 mil soldados de la élite de la 82 División Aerotransportada para apoyar las operaciones contra Irán. Se espera la orden por escrito en las próximas horas, detalló el medio.
Las autoridades estadunidenses indicaron que aún no se ha tomado la decisión de enviar tropas terrestres a la república islámica; sin embargo, el nuevo despliegue podría abrir varias opciones estratégicas.
Al tiempo que Washington explora las “nuevas” opciones diplomáticas con Teherán, el Pentágono continúa “sin cesar” sus operaciones militares, declaró la portavoz de la Casa Blanca, Karoline Leavitt.
“Mientras el presidente Trump y sus negociadores exploran esta nueva posibilidad diplomática, la operación Furia Épica continúa sin cesar para alcanzar los objetivos militares establecidos”, señaló la funcionaria en un comunicado.