Nueva York. Con las vacaciones de primavera en pleno apogeo, los pasajeros de aerolíneas siguieron haciendo el sábado largas filas de espera en los controles de seguridad de los principales aeropuertos de Estados Unidos, después de que el presidente Donald Trump firmó una orden ejecutiva para pagar a los agentes de la Administración de Seguridad en el Transporte (TSA).
La orden ejecutiva de Trump instruyó al Departamento de Seguridad Nacional a pagar de inmediato a los agentes de la TSA el viernes, aunque no está claro cuándo empezará a sentirse el impacto de esa medida en los aeropuertos, ni cómo se va a respaldar los sueldos, ya que el viernes por la noche los republicanos de la Cámara de Representantes rechazaron un acuerdo bipartidista para financiar temporalmente el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y aprobaron su propia medida.
La firma del mandatario se produjo en una época del año de mucho movimiento: las vacaciones de primavera en escuelas y universidades, y las próximas festividades de Pésaj y Pascua. Pasajeros escribieron en redes sociales que las filas crecían de manera exponencial cada hora.
“No habíamos experimentado anteriormente tiempos de espera en los puntos de control similares a lo que estamos viendo esta mañana”, publicó el sábado en X el Aeropuerto Internacional Baltimore-Washington. Funcionarios de la terminal recomendaron a los viajeros llegar cuatro horas antes de la hora programada de salida.
El secretario de Seguridad Nacional, Markwayne Mullin, afirmó que el personal de la TSA podría recibir su pago el lunes, un alivio para los trabajadores que no han cobrado desde el 14 de febrero.
Aunque para muchos esa es una buena noticia, queda por ver si esa promesa se concreta según lo previsto y si pone fin de inmediato a las filas serpenteantes en los aeropuertos.
Desde el 14 de febrero, los recursos para el Departamento de Seguridad Nacional están congelados debido al profundo desacuerdo entre demócratas y republicanos en el Congreso sobre la actuación del ICE, muy cuestionado por sus tácticas agresivas contra los inmigrantes indocumentados y por la muerte de dos ciudadanos estadunidenses durante operaciones en enero.
Esto impide el pago de los salarios de los agentes de la TSA. El ausentismo y las dimisiones se han disparado, reduciendo los efectivos disponibles.
Un puñado de aeropuertos ha registrado tasas diarias de ausencias de agentes de la TSA de 40 por ciento. Casi 500 de los casi 50 mil agentes de la agencia han renunciado desde que comenzó el cierre del gobierno, según el Departamento de Seguridad Nacional.
En un país donde viajar en avión es algo muy común, las imágenes de filas de espera de varias horas para pasar los controles de seguridad llevan días ocupando las portadas de los medios estadunidenses.