“Quiero recuperar la Ciudad de México para nosotros los mazahuas”: Alfredo Guzmán

SUCESOS EN LINEA

“Quiero recuperar la Ciudad de México para nosotros los mazahuas”, expresa el realizador Alfredo Guzmán Cayetano al hablar de su ópera prima inspirada por la estética de Hiroshima, mon amour, película de Alain Resnais. El documental que tendrá por título Estrella de Tlalpujahua, en mazahua yo cuidé fue uno de los 19 proyectos seleccionados de la octava convocatoria del Estímulo para la Creación Audiovisual en México y Centroamérica para Comunidades Indígenas y Afrodescendientes, organizada por el Instituto Mexicano del Cine.

Nacido en el estado de México, Guzmán Cayetano de niño solía caminar con una prima desde la comunidad Dios Padre –de donde es su madre– hasta Pueblo Nuevo, en el municipio de Felipe del Progreso, para comprar películas ya que ésta había adquirido un reproductor de devedés. A Dios Padre sólo llegaba el canal 34. Ver películas le gustaba mucho.

A punto de terminar su carrera en letras hispánicas en la Facultad de Estudios Superiores Acatlán, Guzmán Cayetano también está por concluir un diplomado de un año para estudiar cine y televisión, becado por Netflix. Con algunos cortometrajes en su haber, en Estrella de Tlalpujahua… hablará de su familia y esta migración “muy común” desde su comunidad mazahua hasta la Ciudad de México que representa una “fuente constante de trabajo”,

En la Ciudad de México, “mi papá se desempeñó como albañil y mi mamá como empleada doméstica. Con el tiempo mi padre se enfermó de cáncer debido a la falta de protocolos de la constructora con los trabajadores. El de mi papá no es un caso aislado, sino que muchas de las personas que somos mazahuas y hemos migrado, nos hemos enfermado, incluso, nos han asesinado. Es decir, hemos sufrido cosas por nuestros traslados”. A raíz de la enfermedad de su padre, Guzmán Cayetano escribió el poemario Te encontraré en el bonrro, Mizhokjimi mío, ganador del premio de poesía joven UNAM 2025.

El título del documental viene de un adorno muy apreciado de su casa: una lámpara de cobre en forma de estrella adquirida en Tlalpujahua. A partir de allí, “empecé a pensar en todo lo que significan las estrellas para nosotros los mazahuas”. El filme, de hecho, se divide en tres partes: “Tanseje, la estrella más grande para los mazahuas que representa a mi papá; Motrófu, la que se ve desde Dios Padre que viene a ser mi mamá, y Tsiseje, la más chiquita que se refiere a mí”.

La segunda parte del título tiene que ver con la enfermedad de su padre, y el hecho de que su madre lo vigiló con “cuidados específicos” de su comunidad. “Tengo la teoría de que en mazahua cuidamos diferente a como se cuida en español u otros lenguajes”, apunta.

“Siento que ésta es una película muy poética porque intento encontrar los límites entre el audiovisual y la poesía, aunque al mismo tiempo pretendo combinarlo con todo lo que tiene que ver con la comunidad mazahua. Uno de los hilos conductores tiene que ver, pues, con nuestra cosmovisión que son las montañas. En específico, el Nevado de Toluca que simboliza a una mujer que es como la mamá de nosotros.

“Tengo 24 años, soy una persona joven, entonces trato de salirme de estos moldes de cine llamados indígenas y combinar lo que hago con otras cosas que me interesan. Pienso en referentes como Agnes Varda y en las instalaciones estéticas bonitas. Otra cosa, queremos filmar con 35 milímetros, como en Hiroshima, mon amour, en vez de cámaras digitales”. Casi todo el documental estará narrado en mazahua y es de esperar con subtítulos.

Además de hablar de la historia de sus padres como migrantes, Guzmán Cayetano pretende indagar sobre el árbol genealógico porque “tengo muchos ancestros que, a falta de una fotografía, no sabemos quienes fueron. Al hablar de todos los mazahuas que hemos pisado esta ciudad, necesito recuperar las voces de los ancestros”.

Otro tema sería lo que significa ser mujer que, además de migrar, tiene que cuidar a un enfermo. “También quiero hablar de la relación que tengo con mi papá porque soy el quinto hijo después de cuatro hermanas, entonces siempre se me ha relacionado con esta idea de masculinidad, al ser el hijo varón. Es una idea de la que me escapo mucho porque en nuestra comunidad a las personas de esas sexodisidencias les decimos yezana, que significa dos lunas. Soy parte de esas sexodisidencias, entonces mi papá y yo de repente no nos hemos podido acercar”.

Guzmán Cayetano piensa filmar en Dios Padre, Borejé –de allí es su padre– , y en su casa de Atizapán de Zaragoza. También quiere registrar “los edificios que mi papá construyó con su labor como albañil”. El realizador forma parte del colectivo de cine mazahua y otomí, Tsi’dyoo, que trabaja en la parte norponiente del estado de México, de allí que su equipo de trabajo está conformado por personas de estas procedencias.


SUCESOS EN LINEA