Las Águilas, donde la tradición japonesa está unida a artistas y políticos

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Ubicada al norponiente de la alcaldía Álvaro Obregón y destaca por ser un importante pulmón verde de la Ciudad de México, la colonia Las Águilas nació de la urbanización de extensos terrenos que antes eran lomas boscosas y barrancas, la cual es sede de la Asociación México Japonesa desde hace más de seis décadas.

Su edificación en 1956 fue posible gracias a 64 mil dólares obtenidos del rembolso de los bienes de la embajada de Japón en México, los cuales habían permanecido congelados durante la Segunda Guerra Mundial, que fueron liberados al concluir el conflicto.

La donación del terreno para su construcción fue realizada por el empresario Sanshiro Matsumoto, y como muestra de gratitud por ese gesto, en el lugar se colocó un busto en su honor, que recuerda su legado y la estrecha relación que mantuvo con la comunidad.

Asimismo, posee el Parque Japón (también conocido como Parque Las Águilas Japón), en la avenida Rómulo O’Farrill, extenso espacio recreativo que combina áreas verdes e instalaciones deportivas.

Entre las construcciones más antiguas y representativas de la zona se encuentra la parroquia de la Inmaculada y San Pío, que primero fue iglesia, en la que se llegó a dar la misa en latín, y está ubicada sobre la avenida Gutiérrez Zamora y Rivera, conocida entre los vecinos como la iglesia de piedra, por su distintiva fachada.

El templo fue construido sobre un terreno donado por el matrimonio Izquierdo Rubí y su edificación comenzó a finales de la década de 1940; también es uno de los símbolos más representativos de la colonia, además de albergar una biblioteca.

Otras edificaciones de antigüedad son el Instituto Martha Christlieb, en la calle Gutiérrez Zamora, y Asunción de México, sobre calzada de las Águilas.

Arnoldo Martínez, residente de la colonia, señala que el territorio formó parte de la antigua hacienda Guadalupe, y recordó que su padre adquirió en 1955 un terreno de aproximadamente 800 metros cuadrados por 35 centavos de ese entonces.

Señaló que la zona conocida como Las Águilas y que aún se reconoce como tal, tenía una extensión de 300 hectáreas, la cual limita al norte por el río Guadalupe, donde posteriormente se habilitó una presa con el mismo nombre, que divide actualmente a Las Águilas de Tetelpan y del Camino hacia el Desierto de los Leones, y al poniente con el río Tarango, en el que se construyó otra presa, donde “en la cortina tenía acceso por el corredor Las Águilas y Centenario, “yo recuerdo que podíamos caminar por el sitio y había lanchas”

El vecino rememora que fue testigo de las primeras obras de urbanización al contar que había calles aún sin pavimentar y establos: “recuerdo que entraron las motoconformadoras, hicieron banquetas, guarniciones, construyeron esta avenida y se dotó del servicio de transporte público, ya que había sólo una carreterita y la subida era por la calzada de las Águilas”.

Agrega que por razones administrativas en la década de 1960 la colonia comenzó a dividirse en más pequeñas, como Los Alpes del Periférico hasta Revolución, así como Las Águilas, Ampliación Alpes y Ampliación Las Águilas.

“Si algo tiene la hoy alcaldía Álvaro Obregón es que su territorio cuenta con demasiadas colonias, poco más de 260. Por ejemplo, un taxista con experiencia sabe bien cómo llegar si le dicen ‘lléveme a Las Águilas’, pero si le mencionan otro nombre, como Ampliación Los Alpes, puede que no lo ubique de inmediato.”

Explica que gran parte de los extensos terrenos de la colonia pertenecieron a la familia Izquierdo Rubí, que tenía concesiones madereras en el estado de México, al igual que adquirió grandes extensiones para aprovechar los recursos forestales en esa entidad y compró terrenos en el sitio donde también había llanos y bosques de encinos.

De la misma manera, por el área se encuentra el Panteón Jardín, fundado en 1937, considerado un cementerio emblemático en el que descansan los restos de diversas figuras de la época de oro del cine mexicano, entre ellas destacan Pedro Infante, Pedro Armendáriz, Javier Solís y Jorge Negrete.

En el lugar también han ocurrido hechos vinculados con personajes de la política, como la detención en 1995 de Raúl Salinas, hermano del ex presidente Carlos Salinas de Gortari, en el domicilio de su hermana Adriana, en la calle Torrente.

Algunos personajes que también habitaron la zona fueron el poeta y escritor oaxaqueño Andrés Henestrosa, así como Raúl Cervantes Ahumada, jurista y profesor emérito de la UNAM; Hugo Margain, secretario de Hacienda y Crédito Público en el sexenio de Gustavo Díaz Ordaz, quien vivió en la calle Fujiyama; David Ibarra Muñoz, con el mismo cargo en el sexenio de José López Portillo; Leandro Rovirosa Wade, secretario de Recursos Hidráulicos en el sexenio de Luis Echeverría, así como el doctor Alfonso Caso Andrade, arqueólogo, antropólogo e investigador, en avenida Gutiérrez Zamora.

La colonia también se ha distinguido por la defensa vecinal de sus áreas verdes y por la oposición a varias torres departamentales.


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