Ciudad de México. Las regulaciones para la industria química, como el manejo de residuos o el uso de agua, deben ser puestas en práctica de forma paulatina, pues de esta manera no solo se contará con la infraestructura necesaria, sino que dará tiempo de adaptación a la cadena de producción, señalaron representantes de este sector.
Al participar en un foro organizado por la empresa Veolia, Rubén Muñoz, director general de la Asociación Nacional de la Industria Química (ANIQ), destacó la importancia de contar con reglas bien establecidas para dar certeza jurídica. Además, reconoció que la industria ha encontrado una autoridad más sensible que entiende su papel en el crecimiento social. Muñoz mencionó la complejidad de la economía circular y la necesidad de una estructuración adecuada, expresando optimismo sobre la nueva ley y la alineación de estados y municipios con las directrices.
Julio Guerra, director de Desarrollo de Negocios en Veolia México, coincidió en la importancia de una implementación gradual, particularmente en el sector energético, para proteger las cadenas de suministro.
Guerra también señaló los desafíos que enfrentan los pequeños productores. Ambos representantes subrayaron la responsabilidad compartida entre el gobierno, los usuarios y los fabricantes en la implementación de estas regulaciones.
Muñoz comentó que la industria química se ha caracterizado por la innovación en sus productos y procesos, lo que también le permite cumplir con normativas y brindar beneficios adicionales. Apuntó que ahora se utiliza menos agua.
“En las últimas dos décadas, el consumo de agua en la industria química ha disminuido aproximadamente 40 por ciento, y los residuos peligrosos se han reducido alrededor de 30 por ciento. Este es un esfuerzo muy importante que se debe realizar en el sector, pero al final depende de la voluntad de cada uno. Cumplir con estas normas también nos da garantía”, dijo.
Muñoz destacó que es necesario el reglamento de la Ley de Economía Circular para definir claramente la responsabilidad.
En ese sentido, indicó que la ANIQ ha iniciado reuniones con diversos actores de la cadena de valor, incluyendo transformadores, distribuidores y dueños de marca, con el objetivo de anticiparse a la norma. Muñoz enfatizó la experiencia acumulada por la industria química en logística, conocimiento y manejo de materiales, la cual consideran fundamental para establecer una alianza que permita transparentar sus acciones.
Sin embargo, expresó preocupación por la información que el gobierno solicitará, ya que ANIQ garantiza la confidencialidad de los datos, incluyendo formulaciones. Muñoz subrayó la importancia de la certeza jurídica que brinde la autoridad competente para el manejo de la información, la cual será pública. Si bien las empresas compartirán detalles sobre el manejo de materiales, reconoció la sensibilidad de cierta información y la necesidad de que la autoridad garantice su protección.

