La presidenta Claudia Sheinbaum Pardo encabezó este sábado 19 de septiembre el izamiento de la Bandera Nacional a media asta en la plancha del Zócalo de la Ciudad de México, en un acto solemne dedicado a la memoria de las víctimas de los terremotos de 1985 y 2017.
La ceremonia, marcada por un riguroso protocolo militar, tuvo un horario simbólico: a las 07:15 horas la mandataria salió de Palacio Nacional rumbo al asta bandera monumental, y a las 07:19 horas, el momento exacto en que ocurrió el sismo de 1985, activó el mecanismo para elevar el lábaro patrio antes de colocarlo a media asta como señal de luto nacional.
Honores militares y toque de silencio
Personal de las Fuerzas Armadas rindió honores a Sheinbaum en su calidad de comandanta suprema, mientras la Banda de Guerra ejecutó el Toque de Silencio en homenaje a las víctimas y en reconocimiento a la labor de los rescatistas. El acto concluyó con la entonación del Himno Nacional Mexicano, sin discursos políticos de por medio.
Al homenaje asistieron la jefa de Gobierno de la Ciudad de México, Clara Brugada, junto con los titulares de las Secretarías de la Defensa Nacional y de Marina, la secretaria de Gobernación, la coordinadora nacional de Protección Civil y directivos de la Cruz Roja Mexicana.
Qué se conmemora cada 19 de septiembre
La fecha recuerda a las miles de personas que murieron en el sismo de 1985, de magnitud 8.1, y a las 369 víctimas que dejó el terremoto de 2017, de magnitud 7.1, de acuerdo con datos difundidos por medios locales. Ambos desastres marcaron un antes y un después en la gestión de riesgos en México.
Desde el año 2001, el 19 de septiembre también fue decretado Día Nacional de la Protección Civil, con el objetivo de fomentar la prevención y la resiliencia de la población ante desastres naturales. En ese marco, autoridades capitalinas llamaron a la ciudadanía a participar en el simulacro nacional que se realiza cada año en esta fecha.
El acto en el Zócalo también funcionó como homenaje a la solidaridad ciudadana que surgió tras ambos terremotos, cuando la sociedad civil y los cuerpos de rescate se organizaron para ayudar a las víctimas y remover escombros, un episodio que sigue evocándose como símbolo de unidad nacional.

