Washington. El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió ayer a su homólogo chino, Xi Jinping, en la Casa Blanca para una vistosa cumbre de Estado, en la que sostuvieron una reunión a puerta cerrada para dialogar sobre temas polémicos, como inteligencia artificial (IA), comercio, Taiwán y las guerras en Ucrania e Irán.
Al pronunciar un discurso durante la ceremonia de bienvenida, Xi reiteró que está dispuesto a trabajar con Trump “para dirigir el gigantesco barco de las relaciones entre ambos países por un rumbo estable hacia el futuro”.
El mandatario chino resaltó que tanto Pekín como Washington son líderes en inteligencia artificial, por lo que ambos “tienen la capacidad y la responsabilidad de desarrollar y gestionarla para bien, así como de garantizar que esté siempre bajo el control humano y contribuya al bienestar de las personas”.
En materia de lucha contra el narcotráfico, agregó, la parte china está dispuesta a reforzar la cooperación bilateral.
“China y Estados Unidos no necesitan evitar hablar de la competencia, pero ésta debe ser saludable y mantenerse dentro de unos límites, mencionó, al añadir que “debe ser una carrera para ponerse al día el uno con el otro, no una lucha en la que uno gane o pierda”, señaló Xi.
También instó al magnate a mostrar “prudencia” respecto al asunto de la independencia de Taiwán, que no reconoce la comunidad internacional, y a dialogar con Irán para poner rápidamente fin a la guerra.

