Las comisiones unidas de Educación y de Estudios Legislativos Primera del Senado aprobaron, por unanimidad, una reforma a la Ley General de Educación para restringir el uso de teléfonos celulares y otros dispositivos digitales personales durante la jornada escolar en planteles de educación básica, tanto públicos como privados.
Con 27 votos a favor, 14 de la Comisión de Educación y 13 de la Comisión de Estudios Legislativos Primera, el dictamen establece medidas diferenciadas para regular el uso de estos aparatos en los distintos niveles educativos.
La propuesta deberá continuar su proceso legislativo ante el Pleno del Senado de la República. De aprobarse, se remitirá a la Cámara de Diputados.
¿En qué casos se podrán usar celulares en escuelas?
El pasado 22 de septiembre, la Secretaría de Educación Pública (SEP) publicó en el Diario Oficial de la Federación (DOF) el acuerdo que restringe el uso de teléfonos celulares en escuelas de educación básica a partir del próximo 3 de noviembre.
La restricción contempla excepciones para actividades pedagógicas, emergencias y necesidades relacionadas con discapacidad, accesibilidad, inclusión o salud.
En educación media superior, las comunidades escolares deberán construir sus propios acuerdos para regular el uso de los dispositivos cuando no tengan una finalidad pedagógica.
En tanto, en la educación superior se promoverá la utilización responsable de los teléfonos celulares o dispositivos inteligentes, con respeto a la autonomía de las instituciones.
Buscan atender problemas de atención, convivencia…
El dictamen integra 13 iniciativas presentadas por senadores de distintos grupos parlamentarios y busca responder a los problemas de atención, convivencia y bienestar asociados al uso de teléfonos móviles y redes sociales dentro de las escuelas.
Durante la presentación del proyecto, el presidente de la Comisión de Educación, el senador Aníbal Ostoa Ortega sostuvo que la reforma atiende una preocupación compartida por familias y docentes para garantizar que las aulas sean espacios dedicados al aprendizaje.
“La tecnología no es adversaria de la educación, siempre que esté al servicio del aprendizaje y no compita con él”, señaló.
Como parte de los argumentos a favor de la reforma, se expusieron los resultados de una consulta nacional realizada en agosto por la Secretaría de Educación Pública (SEP), en la que participaron más de 565 mil figuras educativas.

