Pekín. En el marco del comercio y la cooperación global, China da gran importancia al desarrollo de las relaciones entre México y Estados Unidos, pero éstas no deben afectar el intercambio con terceros, incluido el que hay con la nación asiática, afirmó Qiu Xiaoqi, representante especial del gobierno chino para Asuntos Latinoamericanos.
En conferencia con periodistas de 17 países de la región que participan en el Programa del Centro Internacional de Comunicación de Prensa de China, y a pregunta expresa sobre la presión que ejerce el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, para limitar la expansión del gigante asiático, el funcionario dijo confiar en que México cuenta con “la suficiente sabiduría y experiencia para abordar adecuadamente” este asunto.
Destacó que la política de respeto y no interferencia que China impulsa ha logrado que en los gobiernos de izquierda y de derecha en América Latina siga en aumento la visión positiva hacia la iniciativa de gobernanza global lanzada por el presidente Xi Jinping. Y esto es porque responde a sus necesidades e intereses, explicó.
En el caso de China y México, son miembros relevantes del Sur global y para el gobierno del país asiático esta relación es de “gran importancia”. Bajo la situación actual, agregó Qiu, quien se desempeñó como embajador de China en México de 2013 a 2019, ambas naciones deben fortalecer la comunicación y coordinación, y defender de manera conjunta el libre comercio y el multilateralismo. También se deben enfocar en el impulso de la recuperación económica mundial y el desarrollo del comercio global.
Durante la conferencia, en la que también participaron creadores de contenido y medios de comunicación nacionales, el diplomático, que tiene más de 40 años de experiencia, puntualizó que la cooperación sinomexicana se basa en la igualdad y el beneficio mutuo, la apertura y la inclusión.
Descartó que exista alguna intención de dirigirse o excluir a terceros países. “Las relaciones China-Estados Unidos y China-México pueden desarrollarse paralelamente sin conflictos”, sostuvo.
Antes, hizo una amplia exposición sobre la Iniciativa de la Gobernanza Global que el gigante asiático propuso y desarrolla desde 2013, en el cual plantea diversas acciones que responden a la necesidad de los pueblos y prevé, entre otros, la solidaridad, el respeto a la soberanía nacional y el derecho de cada sociedad a decidir su destino sin interferencias.
En ese sentido, es fundamental salvaguardar la paz y estabilidad en América Latina y el Caribe. Por eso, China se opone al bloqueo en contra de Cuba, cuyo desarrollo se ha de generar con base en su realidad nacional “sin interferencias”, subrayó.
La gobernanza global, alineada con la ONU
Qiu mencionó que la iniciativa de la gobernanza global no determina normas que se impongan por la fuerza ni como un monopolio. Por el contrario, tiene su fundamento en el derecho internacional y específicamente en la Carta de Derechos Humanos de la Organización de Naciones Unidas.
Subrayó: “no se trata de imponer reglas de unos pocos a todos y por encima de todo”. El punto de partida y la meta es el desarrollo, seguridad y bienestar del pueblo, lo cual es una tarea urgente, dijo.
La iniciativa de la gobernanza global ya se ha convertido en una práctica internacional a la que se han sumado más de 60 países, entre ellos 24 de América Latina y el Caribe, con los cuales se ha logrado un intercambio en los sectores económico, social y cultural. Además, la nación asiática apoya 19 proyectos de bienestar en la región, indicó.
Otro aspecto destacado por Qiu es la propuesta china para contar con un organismo internacional de mediación que coadyuve en la resolución de controversias de manera pacífica. A esta se han sumado cinco países, apuntó.

