Nogales, Sonora.— El alcalde Juan Francisco Gim Nogales encabezó la tradicional Procesión del Día de Muertos, que celebró su vigésimo aniversario, acompañado de su esposa, Griselda Quintero Portillo, así como de regidoras y funcionarios municipales que se sumaron a esta celebración.
Entre catrinas, luces y elementos representativos de esta tradición mexicana, las familias recorrieron la calle Reforma para honrar la memoria de sus seres queridos. La procesión concluyó en la entrada del Panteón Nacional, donde se instaló el escenario para las presentaciones artísticas y culturales, entre ellas una muestra del Instituto Municipal de Fomento a la Cultura y las Artes (IMFOCULTA).
La noche de este 2 de noviembre, miles de nogalenses recordaron a sus deudos durante su visita al panteón o disfrutaron de la Feria del Día de Muertos y de las actividades que formaron parte de esta celebración.
Durante la jornada, el presidente municipal destacó que el Día de Muertos permite recordar con cariño a quienes se adelantaron en el camino y compartir sus historias con las nuevas generaciones.
“Se revive a la persona en el sentimiento y se le recuerda con lo que hacemos en los altares”, expresó Gim Nogales, al resaltar el significado de las fotografías, los alimentos y los objetos que las familias colocan en las ofrendas.
El alcalde explicó que cada elemento tiene un simbolismo y que los platillos favoritos de quienes ya partieron representan una manera cercana y emotiva de mantener presente su recuerdo.
A lo largo de dos décadas, la procesión se ha consolidado como una tradición de Nogales, enriquecida por las costumbres de familias provenientes de distintas regiones del país, que han encontrado en esta frontera un hogar y un espacio para compartir su herencia cultural.
La jornada reunió a la comunidad alrededor de la memoria, el arte y el amor por los seres queridos, en una celebración que el alcalde compartió con las familias nogalenses.

