Ante las amenazas arancelarias del presidente Donald Trump, Canadá estaría encabezando esfuerzos para tender un puente entre la Unión Europea (UE) y el Acuerdo Transpacífico de Cooperación Económica (CPTPP), un bloque que incluye a México y otros 11 países del Indo-Pacífico.
De acuerdo con información publicada por el portal Politico, citando fuentes con conocimiento de las conversaciones preliminares, Ottawa impulsa diálogos para interconectar cadenas de suministro entre ambos bloques, lo que podría dar origen a una de las mayores alianzas económicas del mundo, con cerca de mil 500 millones de personas y casi 40 naciones involucradas, entre ellas Canadá, México, Japón, Singapur, Vietnam, Malasia y Australia.
El primer ministro canadiense, Mark Carney, ha sido el principal promotor de esta iniciativa. En su intervención en el Foro Económico Mundial de Davos el mes pasado, Carney instó a las “potencias intermedias” a resistir la coerción de la guerra comercial y anunció que su gobierno “apoya los esfuerzos para construir un puente entre el CPTPP y la Unión Europea”, con el fin de crear un nuevo bloque comercial resiliente.
Las pláticas, que avanzan este año, se centran en normas de origen y mecanismos de acumulación que permitan un comercio más fluido de bienes y componentes con aranceles bajos, como respuesta a las distorsiones provocadas por los aranceles estadunidenses.
Un funcionario canadiense, bajo anonimato, confirmó a Politico que las conversaciones han sido “muy fructíferas” con socios globales, y que el trabajo progresa sin duda.
Este movimiento se enmarca en un contexto de tensiones crecientes con Washington, donde Trump ha amenazado con elevar aranceles a aliados por temas que van desde migración hasta disputas territoriales, como Groenlandia. Carney, quien asumió el liderazgo tras estas presiones, ha acelerado una estrategia de diversificación comercial que incluye múltiples acuerdos en los últimos meses.