El retraso en las obras del estadio Azteca, iniciadas en mayo de 2024, genera señales de preocupación, pero no representa un riesgo para la organización de la Copa Mundial 2026. El presidente de la Federación Mexicana de Futbol (FMF), Ivar Sisniega, señala que los reportes de quienes supervisan la remodelación del recinto –el primero en recibir en tres ocasiones una inauguración del torneo– indican que el proyecto estará listo antes del partido amistoso del 28 de marzo contra Portugal, lo cual garantiza la finalización de tribunas y espacios requeridos por la normativa FIFA para el debut de la selección nacional en la edición del próximo verano.
Aunque se trata de una carrera contra el tiempo, Sisniega descarta la búsqueda de sedes alternativas. “En cualquier proyecto de construcción existen riesgos, pero son controlados. Tenemos la garantía de las mismas personas que están supervisando las obras de que va a estar listo el 28 de marzo y, por ende, para la Copa del Mundo. La FIFA no tiene duda de eso”, comenta en conferencia de prensa desde el Centro de Alto Rendimiento, donde la FMF presentó los últimos rivales de México rumbo a la Copa: Ghana, el 22 de mayo en Puebla; Australia, el 30 del mismo mes en Pasadena (California), y Serbia, el 4 de junio, en una sede por definir cerca de la capital.
“No hay plan B, no estamos viendo ningún otro escenario en este momento. Vamos a jugar ahí. El seguimiento que le hemos dado al Azteca nos indica que va a estar listo para el amistoso con Portugal”, asegura Sisniega en respuesta a las declaraciones del propietario del Azteca –ahora renombrado estadio Banorte– Emilio Azcárraga Jean, quien hace dos semanas visitó el inmueble para supervisar las obras y admitió no estar seguro de las fechas de terminación. “Los constructores dicen que van en tiempo. Yo no soy experto en construcción, pero no veo que sus fechas sean las fechas”, dijo al finalizar su recorrido el también empresario y dueño del América.
Según el cronograma oficial del proyecto de remodelación, publicado al cierre del mes pasado, los trabajos presentan un avance estimado de entre 75 y 80 por ciento con la atención centrada en la culminación de palcos, zonas de hospitalidad, áreas de prensa, instalación tecnológica, pruebas eléctricas y certificaciones estructurales, debido al periodo de pruebas operativas y simulacros exigidos por FIFA. Mientras el verano se acerca, la FMF ya se ha anotado otros compromisos: un encuentro de leyendas entre México y Brasil el 19 de abril, cuando presuntamente continuarán las obras, y la solicitud del América de regresar al recinto el mismo mes para jugar en la Liga Mx.
Caos en los alrededores
Autoridades locales y representantes del gobierno de la Ciudad de México han acelerado las acciones para evitar fallas de energía. La Comisión Federal de Electricidad realizó ayer una inspección técnica en la que se revisaron circuitos eléctricos, subestaciones y mecanismos de respaldo diseñados para soportar escenarios de alta demanda energética. Fuera del inmueble, los trabajos también avanzan con prisas. El sonido constante ya no es el de gritos y porras de los equipos, sino el de las máquinas excavadoras. Los vecinos de las colonias aledañas se quejan de la escasez de agua, inseguridad y ruido excesivo, así como de precios de alquiler que se han duplicado y obligan a residentes antiguos a mudarse.
Sobre un par de carteles gigantes de la selección, en el bajo puente del Azteca, el colectivo Frente Anti-Gentrificación CDMX vandalizó la imagen de los jugadores Jesús Gallardo, Roberto Alvarado y Edson Álvarez con bigotes, lentes cuadrados y patillas dibujadas mediante un plumón, reunidas bajo un mensaje en letras gigantes relacionado con sus principales demandas: “Títeres del despojo. ¡Boicot! Alto a los desalojos. Queremos agua para las casas, no para el Mundial”. Miembros de dicho grupo sostienen que el torneo “es un evento que simula ser social, pero sólo trae consigo violencia, represión, encarecimiento, desalojos y construcciones sólo para las clases privilegiadas”.
Las lesiones, otro problema
El semblante de Ivar Sisniega y el resto de directivos de la FMF cambia cuando se habla de lesiones. Con las lesiones de Santiago Giménez, Gilberto Mora y la reciente operación en el tobillo izquierdo del capitán Edson Álvarez, quien presentaba molestias desde el año pasado, cuando cerró su traspa-so al Fenerbahce turco, la dirección deportiva del Tricolor analiza más opciones de la lista de 55 jugadores elegibles conformada por el técnico Javier Aguirre, en la que se incluye al español naturalizado mexicano Álvaro Fildago, ex mediocampista del América.
“Hemos estado en contacto con Álvaro, porque es un jugador que ha tenido un gran rendimiento en el América y es mexicano. Está dentro de los jugadores que le hemos estado dando seguimiento. Depende-rá de Javier (Aguirre) si quiere convocarlo”, explica el director deportivo, Duilio Davino. “Edson fue operado del tobillo. Para los partidos contra Portugal y Bélgica (el 31 de marzo en Chicago) no va a estar, pero el médico de la selección acaba de comunicarse con su colega en Europa. Fue una cirugía de una hora y 20 minutos, exitosa. De primera mano nos dicen que, si todo sale como lo piensan, podría llegar para el Mundial.”
A pesar de los cambios y bajas de última hora, Sisniega ratifica que el objetivo de México en la Copa es alcanzar los cuartos de final. “La exigencia no se ha movido de lo que siempre hemos hablado. Es importante pasar de la fase de grupos en primer lugar, lo tienen muy claro los jugadores. Entrar a octavos, donde enfrentaremos a rivales de buen nivel, y luego a cuartos de final. Esa es la meta mínima”.