Con la intensificación de la guerra entre Estados Unidos, Israel e Irán, la interrupción del suministro de energéticos desde Medio Oriente y la amenaza de cierre del Estrecho de Ormuz, el precio del petróleo registró incrementos importantes; no obstante, los mercados de capitales tuvieron pérdidas, en especial, los americanos y europeos; analistas destacaron que la volatilidad en el costo del crudo podría persistir en tanto continúe el conflicto.
El precio del petróleo del Brent se situó en 81.93 dólares por barril, lo que significó un incremento de 5.39 por ciento, y tocó un mínimo de 78.38 y un máximo de 85.10 dólares por barril; mientras que el WTI finalizó la jornada en 74.83 dólares por barril, un alza de 5.05 por ciento y con un mínimo de 70.89 y un máximo de 77.97 dólares por barril, según datos de investing.com.
- El Dato: La guerra entre Rusia y Ucrania iniciada en 2022 puso en riesgo 3 millones de barriles diarios de crudo; el actual conflicto con Irán detuvo cerca de 20 millones de barriles.
Por su parte, la Mezcla Mexicana de Exportación cerró la sesión de ayer cotizando en los 70.32 dólares por barril, lo que significó un incremento de 5.5 por ciento respecto al cierre del lunes de 66.63 dólares por barril, nivel no visto desde el 20 de junio del año pasado, cuando finalizó la jornada en 70.41 dólares por barril.
El alza en el costo ha sido considerable y se espera que continúe la volatilidad del crudo si persisten las amenazas al cierre del Estrecho de Ormuz o incluso si el mercado descuenta que el conflicto será breve o que se compensará la producción por otros países, “si la interrupción energética no supera una o dos semanas, el shock debería ser transitorio”, señaló Fernando Suárez, senior portfolio manager de Fintual, en entrevista con La Razón.
- 3.91% retrocedió el precio de la onza de oro: 5,114 dólares
En el caso de México, el analista consideró que ante un incremento de los precios internacionales y de las “posibles interrupciones” en las rutas de comercio, la mezcla mexicana tiende a subir su costo, “lo que puede elevar los ingresos por exportaciones”, y señaló que si el conflicto se agudiza es poco probable que el crudo “pierda competitividad”.
En contraste, el mercado de capitales en Europa y América registró caídas ante el temor del aumento de la inflación en los energéticos, por ejemplo, el STOXX 600 cayó 3.08 por ciento; el DAX alemán perdió 3.44 por ciento; el CAC 40 francés, 3.46 por ciento; el FTSE 100, 2.75 por ciento.
- 21.98 por ciento aumentó el precio del gas natural en Europa
Los índices que también tuvieron pérdidas fueron el AEX de Holanda con 2.55 por ciento; IBEX 35 español, 4.57 por ciento; el FTSE MIB italiano, 3.92 por ciento; PSI de Portugal, 4.24 por ciento y el ATX de Austria cerró la sesión con una contracción de 3.55 por ciento.
Los tres principales índices estadounidenses también mostraron retrocesos: Dow Jones cayó 0.83 por ciento y sumó tres sesiones con contracciones; el Nasdaq Composite, 1.02 por ciento y el S&P 500, 0.94 por ciento; y en Canadá, el S&P/TSX tuvo una pérdida de 2.19 por ciento.
En México, el S&P/ BMV IPC finalizó la jornada con una caída de 3.04 por ciento o 2 mil 148.49 puntos para situarse en 68 mil 436.26 unidades.
Al interior del índice, 32 de las 25 emisoras tuvieron pérdidas, pero destacó Grupo México con 6.92 por ciento; Megacable, 6.77 por ciento; Industrias Peñoles, 6.07 por ciento y Cemex, 4.02 por ciento, según un análisis de Gabriela Siller Pagaza, directora de Análisis Económico Financiero de Banco Base.
Mientras que, en Argentina, el S&P Merval disminuyó 0.23 por ciento; S&P CLX IPSA de Chile se redujo 2.85 por ciento; el Bovespa de Brasil se contrajo 3.28 por ciento; no obstante, los índices de Colombia y Perú registraron incrementos de 0.06 por ciento y 0.71 por ciento, respectivamente.
Finalmente, el peso mexicano se depreció 2.21 por ciento o 38.3 centavos y finalizó la sesión cotizando en 17.70 pesos por dólar, con un mínimo de 17.2911 y un máximo de 17.8771 pesos por billete verde.
“La depreciación del peso ocurrió a la par de un fortalecimiento del dólar estadounidense de 0.61 por ciento, de acuerdo con su índice ponderado. El peso fue de las divisas más depreciadas en la sesión y sufrió la mayor caída desde el 4 de abril del 2025, cuando China aumentó su arancel hacia los productos estadounidenses a 34 por ciento”, destacó Siller Pagaza.
Asimismo, Fernando Suárez sostuvo que la reacción del tipo de cambio “es normal” puesto que, en escenarios como la guerra, el dólar actúa como refugio, “si el conflicto se mantiene contenido y no se transforma en una crisis energética prolongada, lo más probable es que la depreciación del peso sea mayormente transitoria. El riesgo sería un shock energético persistente que reactive inflación global y prolongue la fortaleza del dólar”.
El analista sostuvo que si persiste el alza en el precio del petróleo y otros combustibles se provocará un “empuje inflacionario” que afectara el costo de la gasolina, transporte y bienes básicos; e incluso los costos logísticos y de energía podrían trasladarse a servicios y manufacturas, “complicando que la inflación regrese rápidamente a meta”.