‘Regina eterna’ “es una mirada íntima sobre la edad, el deseo, la identidad y la libertad”

SUCESOS EN LINEA

Entre carcajadas, confesiones y una probadita vocal que dejó boquiabiertos a varios reporteros, la actriz y soprano Regina Orozco hizo de la conferencia de este martes un pequeño espectáculo.

La cita fue en el Lunario del Auditorio Nacional, donde el próximo 6 de marzo a las 21 horas estrenará Regina eterna, su nuevo cabaret a dos pianos. La función, adelantó, será grabada en vivo para lanzarse como disco.

La charla ocurrió en la víspera de su cumpleaños y el ambiente fue de celebración anticipada. Vestida con su habitual desenfado, “emperifollada, con peluca, pestaña y lentejuela”, sonriente, pícara y filosa, dijo: “Voy a cumplir 62 años”.

Antes dejó claro que la potencia de su voz sigue intacta. Bastaron unos compases para que el recinto vibrara. El torrente sonoro se desplegó con esa mezcla de técnica lírica y emoción descarnada que la caracteriza.

“No me he visto nunca, me siento, me escucho; me he criticado mucho y también me he disfrutado mucho”, confesó.

“Regina eterna tiene al tiempo como eje. La idea nació de una crisis personal. Empecé a sabotearme, a sentirme vieja, cansada. Dije: ‘¿qué tengo que hacer en mi vida?’ De esa sacudida surgió una máquina del tiempo que aparece como premio dentro de un huevo de chocolate.

“A partir de ahí recorro distintas etapas de mi vida, del pasado al presente e incluso a futuros posibles. Es un viaje a mi corazón, del corazón al mundo, pero en cabaret.”

En ese trayecto se encontrará con figuras que forman parte de su imaginario y de la memoria colectiva, pero también con ella misma: niña, adolescente y mujer mayor. Más que un repaso cronológico, es una mirada íntima sobre la edad, la identidad, el deseo y la libertad, temas que inspiran la propuesta escénica.

La acompañarán los pianistas Ricardo Martín y Baldomero Jiménez, responsables de los arreglos originales. Habrá baladas, boleros y guiños a distintas etapas de su carrera musical.

Interpretará canciones de Liliana Felipe, Pablo Milanés y Napoleón, además de piezas asociadas a Serrat y Cantoral. Como adelanto, habrá una versión especial del tema Cien años, que formará parte del disco.

No es una historia biográfica ni recurrirá a videos. “Quise regresar a lo simple”, subrayó. La apuesta es un relato cabaretero, delirante y crítico, donde el humor funciona como espejo: “El cabaret es una manifestación de lo que sucede; hay crítica y autocrítica de manera enloquecida. A través del humor, el mensaje llega a la sangre, no tanto al cerebro” agregó al definir el género.

Uno de los momentos más arriesgados llegará a la mitad de la función. Durante 15 minutos abrirá un espacio de improvisación. El público podrá elegir entre 35 canciones, estados de ánimo y episodios de su vida, desde la ópera y el cine hasta encuentros con figuras populares, y ella improvisará en tiempo real.

“No puedo contar todos mis viajes con esta maquinita; los voy a resumir y ustedes van a decidir qué”, señaló la soprano.

En ese recuento caben recuerdos personales y profesionales: su paso por el cine, cuando trabajó con Arturo Ripstein; la ópera en Bellas Artes; su maternidad; incluso su presente como abuela. “A lo mejor mi primer orgasmo”, lanzó en tono juguetón, provocando risas entre los asistentes.

En medio de la conversación hizo una pausa y envió un mensaje político y afectivo. “¡Viva Cuba, por favor! ¡Hay que donar, ayudemos a todos nuestros hermanos amados!” La declaración arrancó aplausos y dejó claro que, para ella, el escenario y sus posturas públicas no están separados.

“El tiempo recorre a los seres humanos; transitamos por esa misteriosa curva donde no sabemos si vamos o venimos”, reflexionó. “En el espectáculo hablo de esas dudas y, ¿qué creen? No llego a nada. El tiempo es un misterio para todos”.

La conferencia cerró como empezó: con música. “Si no hay más preguntas… música, maestro”, pidió. Minutos después, Orozco partió el pastel mientras sonaban Las Mañanitas.

Regina Eterna tendrá una sola presentación el 6 de marzo a las 21 horas en el Lunario del Auditorio Nacional (Reforma 50, colonia Polanco V Sección, alcaldía Miguel Hidalgo). Los boletos, que van de mil 200 a 2 mil 550 pesos, se pueden adquirir en la taquilla o en el sistema TicketMaster.


SUCESOS EN LINEA