En septiembre, la inflación general en México fue de 3.5 por ciento anual, pero el costo de cubrir necesidades básicas aumentó más (rondó el 5 por ciento), revelaron datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
La canasta alimentaria en zonas urbanas pasó de 2 mil 455 pesos a 2 mil 591 pesos por persona al mes en 12 meses, lo que representó un aumento de 5.5 por ciento en septiembre frente al mismo mes del año pasado.
Para una familia de cuatro miembros, el gasto mínimo en alimentos pasó de 9 mil 819 pesos a 10 mil 362 pesos, que son 544 pesos adicionales al mes sólo para comer.
Por su parte, la canasta alimentaria en zonas rurales pasó de mil 851 pesos a mil 941 pesos por persona, un alza de 4.9 por ciento, muy superior al 3.5 por ciento de la inflación general anual de septiembre.
Para una familia de cuatro integrantes en el área rural pasó de 7 mil 403 pesos a 7 mil 763 pesos mensuales, 361 pesos adicionales al mes para comer.
De acuerdo con el Inegi, la cebolla, los alimentos y bebidas consumidas fuera del hogar y el jitomate fueron los que más contribuyeron al incremento anual del valor monetario de la canasta alimentaria en ambas zonas.
Asimismo, para cubrir alimentos más otras necesidades básicas también se encareció. La línea de pobreza por ingresos pasó de 4 mil 741 pesos a 4 mil 952 pesos mensuales por persona en la ciudad, lo que significó un aumento de 4.4 por ciento anual en septiembre.
Por su parte, la línea de pobreza por ingresos pasó de 3 mil 404 pesos a 3 mil 554 pesos mensuales por persona en la zona rural, lo que significó un aumento de 4.4 por ciento.
Los rubros de canasta alimentaria y de educación, cultura y recreación fueron los que tuvieron mayor incidencia en ambos ámbitos, en ese orden. En el ámbito rural, el tercer rubro con mayor incidencia fue el de prendas de vestir, calzado y accesorios, mientras que en el ámbito urbano fue el de viviendas y servicios de conservación.

