Nueva York. El Fondo Monetario Internacional recortó sus previsiones de crecimiento para América Latina y el Caribe para 2026 y 2027, y dijo que la mayor parte de la región está recibiendo poco impulso del auge de la inteligencia artificial que ha ayudado a otras economías a absorber el choque energético de la guerra en Medio Oriente.
En su informe Perspectivas de la Economía Mundial, publicado a última hora del lunes, el FMI proyectó un crecimiento regional del 2.3 por ciento este año. Eso es inferior al 2.5 por ciento de 2025 y a su pronóstico de julio del 2.4 por ciento. El FMI rebajó su estimación para 2027 al 2.5 por ciento desde el 2.7 por ciento.
Las rebajas se producen incluso pese a que el FMI elevó ligeramente su previsión de crecimiento mundial para este año al 3.1 por ciento, desde el 3 por ciento de julio, atribuyendo la resiliencia de lo que denomina una economía global fragmentada a la reorientación del suministro energético y a la inversión impulsada por la inteligencia artificial.
La guerra en Medio Oriente ha llevado a la energía a generar una crisis inflacionaria mundial, con el crudo Brent un 45 por ciento por sobre su nivel previo a la guerra.
El alza de los precios del combustible y la electricidad está afectando a hogares y empresas, mientras que el temor a una inflación persistente ha contribuido a que los costos de endeudamiento globales alcancen máximos de varias décadas.
En América Latina, según el FMI, el efecto de la crisis energética depende de si las ganancias de los exportadores de materias primas compensan las pérdidas de los importadores de energía y de la credibilidad de los objetivos de inflación de los bancos centrales, y añade que «el auge tecnológico ofrece poca compensación en la mayoría de los países».
México cambió de rumbo, elevando su pronóstico para 2026 del 1.2 por ciento al 1.5 por ciento. Anteriormente, el Fondo vinculaba la recuperación prevista de México con políticas internas menos restrictivas.
Ahora destaca las exportaciones, incluidas las de las cadenas de suministro de inteligencia artificial, y la inversión, que se está estabilizando a medida que el crecimiento se acelera el próximo año.
Aun así, redujo el pronóstico para México en 2027 del 1.9 por ciento al 1.8 por ciento e indicó que las incertidumbres comerciales y de otro tipo seguirían frenando la actividad.
El Fondo ahora prevé que el crecimiento argentino se desacelere al 2.1 por ciento este año, desde el 4.5 por ciento en 2025, bien por debajo del 3.5 por ciento que pronosticó en julio, y redujo su pronóstico para 2027 al 3.5 por ciento desde el 4 por ciento. El informe muestra que se prevé que la inflación caiga al 32.5 por ciento este año, desde el 41.9 por ciento en 2025.
Las previsiones para Brasil cayeron al 2.2 por ciento para este año y al 1.9 por ciento para 2027, desde el 2.4 por ciento y el 2.2 por ciento de julio, cuando el FMI esperaba que el crecimiento brasileño se mantuviera sólido este año.
El FMI ahora prevé una desaceleración del crecimiento el próximo año, debido a las condiciones monetarias aún restrictivas destinadas a que la inflación vuelva a la meta, la retirada del apoyo fiscal del Gobierno y la incertidumbre global.

