Hermosillo, Sonora.- Con la visión de devolverle vida al corazón de Hermosillo y recuperar espacios históricos para las familias sonorenses, el gobernador Alfonso Durazo impulsa la consolidación del corredor cultural del Centro Histórico y Cívico de la capital, a través de la rehabilitación integral de la antigua Penitenciaría del Estado, hoy Museo Regional de Sonora, como parte de una transformación urbana que apuesta por más cultura, convivencia y espacios públicos dignos para la ciudadanía.
Paulina Ocaña, jefa de la Oficina del Ejecutivo Estatal, supervisó los avances del proyecto junto a Alejandra Castro, secretaria de Infraestructura y Desarrollo Urbano; Zenón Tiburcio, director del Centro INAH Sonora; Martha Olivia Solís, directora del Museo Regional de Sonora; y Marco Turrubiates, director general de Concertación y Apoyo Técnico de Cecop, destacando que el rescate de espacios históricos debe realizarse de manera integral para fortalecer la identidad, la convivencia y la vida cultural de Hermosillo.
El proyecto contempla una intervención por etapas sobre un polígono de más de 13 mil 682 metros cuadrados, integrando terrazas, plazas cívicas, jardines, andadores, iluminación, áreas de convivencia y espacios accesibles que permitan convertir este recinto histórico en un espacio vivo, abierto y seguro para las y los ciudadanos.
Durante el recorrido se informó que actualmente se trabaja de forma favorable en el proyecto ejecutivo, el cual contempla la rehabilitación estructural para recuperar áreas que durante años permanecieron deterioradas, garantizando espacios dignos y seguros tanto para visitantes como para personal del museo.
La recuperación del Museo Regional de Sonora incluirá nuevos espacios para exposiciones, auditorios renovados, áreas exteriores para actividades culturales y la creación del Centro de Documentación del Noroeste, fortaleciendo la vida cultural, turística y comunitaria del centro de Hermosillo.
Paulina Ocaña subrayó que la visión del gobernador Durazo es que los espacios históricos dejen de verse como zonas abandonadas y vuelvan a convertirse en puntos de encuentro, convivencia e identidad para las familias sonorenses, consolidando un Hermosillo con más espacios públicos de calidad y un Centro Histórico con mayor vida cultural y social.