Clive Owen, en busca de la mejor historia; estelariza ‘Monsieur Spade’

SUCESOS EN LINEA

Mientras internet está inundado de rumores sobre un nuevo protagonista de James Bond, es imposible olvidar la época en que habían señalado a Clive Owen como la gran opción para reemplazar a Pierce Brosnan, cuando al final eligieron a Daniel Craig. Y mientras Clive confirma que rechazó la tentación de aquel ofrecimiento, terminó aceptando un rol bastante parecido al agente secreto, con la nueva serie Monsieur Spade, en la que interpreta a Sam Spade, el famoso detective que ya había hecho Humphrey Bogart, aunque ahora la emisión intenta jubilarlo en el sur de Francia.

¿Cuál es la verdadera historia detrás de la leyenda de Clive Owen como el agente 007?

No hay ninguna historia.

Tiene que haber alguna historia.

No hay ninguna historia.

 

La gente creía que iba a reemplazar a Pierce Brosnan.

Ésa es la historia (ríe a carcajadas).

¿Y en realidad nunca estuvo a punto de ser James Bond en vez de Daniel Craig?

No (sigue riendo).

¿Lo aceptaría?

La paso muy bien haciendo lo que estoy haciendo.

Pero, así como Daniel Craig terminó siendo James Bond, ¿usted también había protagonizado otra película que él iba a hacer?

¿Cuál?

¡Vamos! Estoy seguro que lo sabe mejor que yo.

No sé. ¿Cuál película?

¿La película del rey Arturo? Ese personaje estuvo a punto de protagonizarlo Daniel Craig.

¿De verdad? No te creo.

 

 

¿Lo llamamos por teléfono?

(No puede parar de reír) Vamos, llamemos.

Es cierto: Daniel Craig iba a protagonizar la película King Arthur, que le tocó a usted, y él se quedó después con el personaje de James Bond que todos pensaron que iba a tener usted. Con total honestidad.., ¿no le hubiera gustado convertirse en el agente 007?

Yo sólo estaba detrás de los rumores de la gente que hablaba del tema. Nunca estuvo en mi radar, nunca me comprometí a las películas de James Bond, la gente era la que hablaba. Nunca hubo nada. Los medios estaban detrás. Yo había hecho otra película con smoking, había hecho otra cosa. Nunca hubo nada más.

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Es imposible repetir las comparaciones cuando la última película de Daniel Craig empieza con un James Bond retirado en Sin tiempo para morir. Y en la nueva serie Monsieur Spade, Clive Owen también trata de jubilarse como detective, eligiendo el sur de Francia en vez de Inglaterra y tal cual, como el agente 007, él también se ve forzado a volver a trabajar para investigar otros terribles asesinatos. Y aunque en este caso no es James Bond, retoma la historia de otro personaje famoso como el mismo detective Sam Spade que había protagonizado Humphrey Bogart en El halcón maltés (el primer trabajo como director de John Huston, que ahora retoma el mismo creador de Gambito de dama, Scott Frank).

¿Cómo fue que aceptó interpretar otros personajes tan famosos como Hemingway, Bill Clinton o el rey Arturo en vez de James Bond?

Cuando me ofrecieron ser Hemingway o Bill Clinton mi primera reacción fue “¿Por qué me lo ofrecieron a mí? No van a llegar muy lejos”, porque no me veía en esos roles. Pero es ahí cuando también suelo pensar más en el tema para zambullirme de cabeza. Hay algo en mí que acepta buenos desafíos. Y personas así representan un desafío porque la gente ya los conoce y me ponen a mí, en primera fila, y cuando siento miedo por alguno de esos desafíos, me parece que tengo algo más para ofrecer. Entiendo la oportunidad de arruinarlo todo, pero hay algo dentro de mí que quiere aceptarlo sin más miedos. Y lo disfruto. Supongo que el lado positivo es saber que tengo mucho por trabajar y es claro que al menos lo intenté.

¿Quiere decir que en esta clase de roles se siente también la presión de las inevitables comparaciones con aquellos que la gente ya conoció antes?

Supongo que la presión se siente en todos los trabajos, aunque las presiones son diferentes. Pero al interpretar una persona real, obviamente está la presión de saber que todos ya tienen una clara idea de cómo es esa persona y suena casi imposible que te vayan a creer que seas como la gente quiere que seas… pero las presiones siempre existen, sólo que son diferentes.

¿Y cómo fue que aceptó continuar la historia que Humphrey Bogart había protagonizado con el mismo personaje de Sam Spade?

Ahí sí fue algo que no pude rechazar, porque soy un gran admirador de Bogart y hasta tengo una copia original de la novela El halcón maltés. Cuando el director
Scott Frank me comentó que estaba pensando en hacer otra versión del mismo personaje de Sam Spade, a mí también me encanta él como director de Gambito de dama y me apasiona este género. Fue muy fácil aceptar.

¿Cómo logra esquivar las inevitables comparaciones con Humphrey Bogart?

Es bastante difícil reinventar algo que parece que ya vimos antes. Por eso es que tuvimos que buscar un ángulo para actualizarlo, hacerlo también más relevante, para que valiera la pena interpretarlo de nuevo. Scott fue muy inteligente en ubicarlo 20 años después en un lugar totalmente diferente como el Sur de Francia, como alguien mucho más grande que busca una vida tranquila, aunque termine volviendo a hacer lo mismo que antes. Por eso creo que es algo nuevo.

A pesar del paso del tiempo, ¿conservaron el parecido
a Humphrey Bogart?

Está más viejo… pero igual tratamos de mostrarlo como si fuera la misma persona y usamos el mismo estilo de vestuario que él hubiera usado a mi edad en aquella época, como también hubiera cambiado porque nadie se viste igual 20 años después (risas).

¿La mayor diferencia entre este personaje de Sam Spade y el de Humphrey Bogart?

Para empezar examinamos el hecho de dejar de fumar. Ya con eso sólo estamos quitándole la alfombra a uno de los clásicos de Bogart en aquella época, pero con la dificultad del proceso de dejar el vicio. Y es un juego interesante investigar o ver todos esos clichés para elaborarlos un poco más.

¿Y la inevitable comparación con la última versión de un James Bond retirado que vuelve a trabajar, tal cual como su personaje del detective Sam Spade?

Y sí, es un poco así, al final del primer episodio él trata de vivir una vida mucho más tranquila, aunque los problemas terminan cruzándose en el camino. Pero hay una gran razón por la cual estos personajes se mantienen a lo largo del tiempo y tienen que ver con el sentido moral, queriendo involucrarse siempre cuando ven que algo no está correcto. Es algo que no puede evitar.

Además de ser el protagonista de la serie, ¿también es el
productor ejecutivo?

Sí, estuve muy involucrado desde el principio desarrollando todo. Creo que pasamos un año entero antes de empezar con el rodaje, probablemente mucho más. Estuve muy involucrado desde que se empezó a escribir el guion.

¿Siendo el productor ejecutivo es posible mantenerse alejado del actor, sabiendo que nadie lo puede despedir?

(Risas) Bueno, mi rol de productor ejecutivo tuvo que ver con opinar sobre el guion y creo que por ese lado fue la gran colaboración, porque el resto del tiempo me dediqué al trabajo de actor.

 

El papel que hace en Monsieur Spade lo hizo Humphrey Bogart en la cinta El halcón maltés.

¿Qué tan bien habla el francés, a la hora de interpretar a un norteamericano que se muda al sur de Francia?

No era tan bueno cuando lo estudié en la escuela y cuando pensé que tenía tiempo suficiente como para aprender francés por completo, me dio miedo. Después de estar trabajando con un maestro de escuela para aprenderlo bien con gramática, me di cuenta que había mucho más por hacer y no quería ni siquiera que me hicieran una prueba. Yo sólo quería hablarlo, que sonara bien. El director también insistió que era importante que yo no fuera bueno hablando francés porque se suponía que mi personaje recién había llegado, así que solamente me dediqué a aprender el francés fonéticamente, solamente el acento. Y así fue como lo hicimos.

¿También tuvo que esconder su verdadero acento británico?

No fue fácil para para ser honesto, pero me empapé con Humphrey Bogart. Lo escuchaba constantemente, pero fue bastante difícil porque yo soy un británico que interpretaba a un americano, con la voz de un periodo particular americano. Tampoco estaba rodeado de otros actores que hablaban así. Era un actor británico, filmando en Francia, con actores franceses, donde yo además tenía que tener acento americano. Así que necesitaba desayunar como si fuera americano, escuchar a Bogart y trabajar el resto del tiempo con los franceses.

¿Y el rodaje donde aparece desnudo?

Ahí Scott, el director, fue muy claro. La primera vez que lo hablamos me dijo que iba a ser un tema recurrente en la serie (Monsieur Spade), que me iba a tirar al agua sin nada de ropa. También mostramos la razón de ese hábito que tiene que ver con una relación previa con alguien y por suerte tuve bastante tiempo para prepararme… en el gimnasio para llegar al rodaje con un estado físico que tampoco me diera vergüenza.

En sus comienzos, cuando recién empezó a trabajar como actor en televisión, ¿imaginó que alguna vez podía llegar a seguir la historia de un personaje de Humphrey Bogart?

No, pero me alegra haber perdurado lo suficiente como para poder seguir trabajando como actor. Cuando recién empezaba, la única ambición que tenía era conseguir una carrera, poder seguir trabajando como actor. Y creo que tengo suerte al poder mirar atrás y ver que todavía lo sigo haciendo.

¿Qué es entonces lo que más lo atrae a la hora de aceptar un nuevo rol?

Siempre es lo mismo, porque todo empieza con un buen guion y recién después me fijo la persona que lo va a dirigir y el trabajo anterior que haya tenido, para reunirme y ver quienes más nos van a acompañar. Es algo muy simple, porque tampoco tiene sentido encontrarme con un director genial por un libro que no me parezca bueno. Y la decisión de trabajar con cierto director es poder responder si voy a querer pasar los siguientes meses trabajando con esa persona. Es igual, con todos los trabajos.

¿Y como actor, qué cualidades cree que necesita un buen director?

No tiene que ser precisamente alguien que hable demasiado, porque escucho mucha gente decir que son buenos directores de actores y eso generalmente significa que hablan demasiado cuando muchos de los mejores directores con los que yo trabajé no hablan tanto. Los buenos confían en el actor. Creo que es muy importante saber que la intención del director es permitir que el actor haga un buen trabajo, pero no necesariamente tiene que decirte cómo hay que caminar por un parque. Lo bueno pasa por crear un gran ambiente para que el actor haga lo suyo.

¿Como Alfonso Cuarón en Niños del hombre?

Lo genial de un director como Alfonso Cuarón es haber hecho una película sobre un futuro cercano, discutiendo temas importantes. Niños del hombre es una película que perduró en el tiempo y se me sigue acercando gente para recordármela. Así es el cine… algunas producciones tienen un éxito rotundo en un momento determinado, pero otras, muy pocas, se mantienen en el tiempo.

¿Cómo James Bond?

(Risas)

PARA VERLA

  • Director: Scott Frank.
  • Escritores: Tom Fontana, Scott Frank y Dashiell Hammett.
  • Elenco: Clive Owen, Cara Bossom,  Denis Ménochet,  Louise Bourgoin y  Chiara Mastroianni, entre otros.
  • Seis episodios.
  • Disponible en Prime Video o Apple TV+.

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