** Sigue adelante el proyecto del Sistema Arrecifal Sonorense
Guaymas, Sonora.- En una operación realizada con total éxito la mañana de este jueves 20 de agosto, autoridades marítimas llevaron a cabo el hundimiento controlado del ex buque de la Armada de México denominado “Monasterio” (PO-126), una nueva estructura que pasará a formar parte del Sistema Arrecifal Artificial Sonorense (SAAS), frente a las costas de San Carlos, en las inmediaciones del cerro Tetakawi.
La maniobra fue ejecutada en coordinación con la Secretaría de Marina, dentro del programa que transforma antiguas embarcaciones y artefactos navales en hábitats marinos, con el doble propósito de favorecer la biodiversidad y dinamizar el turismo de buceo en el Mar de Cortés.
LA EMBARCACIÓN
El ARM “Monasterio” es una patrulla oceánica clase Uribe, construida en España y dada de alta en la Armada de México el 24 de febrero de 1983. Cuenta con 67 metros de eslora, 10.50 metros de manga, 3.52 metros de calado y un desplazamiento normal de 988 toneladas; durante su vida operativa tuvo una dotación de 54 elementos. Tras cumplir su misión en el mar, ahora inicia una nueva etapa como refugio submarino.
AVANCE DEL PROYECTO
Con este hundimiento, el SAAS suma ya 14 de las 16 estructuras contempladas en el plan original, avanzando conforme al cronograma establecido. Cabe recordar que en julio pasado fue sumergido el ex buque “Mariscal”, con lo que se llegaba a 13 estructuras integradas al sistema.
De las 13 estructuras ya instaladas hasta julio de 2026, seis son embarcaciones: los ex buques “Santos”, “Suchiate”, “Fuente”, “Eltanin”, “Cabo Corrientes” y “Mariscal”. El resto del conjunto lo conforman aeronaves, un vehículo anfibio y piezas de artillería que integran también el museo subacuático.
IMPACTO POSITIVO EN LA VIDA MARINA
Los resultados del proyecto han superado las expectativas en materia ecológica. Entre 2023 y abril de 2026, en la zona del arrecife artificial se han contabilizado más de 52 mil individuos de flora y fauna marina, pertenecientes a 37 especies distintas, lo que demuestra la efectividad de estas estructuras como nuevos hogares para la vida del océano.
«Cada embarcación que se suma al fondo del Mar de Cortés deja de ser una nave de acero para convertirse en un pulmón vivo, en un refugio donde la naturaleza retoma su espacio.»
UN COMPROMISO COMPARTIDO
El Sistema Arrecifal Artificial Sonorense representa una alianza entre instituciones, gobierno y sociedad: protege el ecosistema, impulsa la actividad económica local y convierte a San Carlos en un referente nacional de buceo y conservación marina.
Con la incorporación del “Monasterio”, el proyecto avanza firme hacia su meta final: 16 estructuras que, bajo el agua, seguirán trabajando por Sonora mucho después de que los buzos se lleven la última fotografía de esta nueva joya del fondo marino.

