Caracas. Delcy Rodríguez, presidenta encargada de Venezuela, recibió el jueves en su despacho al embajador de la República Popular China, Lan Hu. En un mensaje publicado en redes sociales, Rodríguez indicó que agradeció al gobierno chino por su condena al secuestro del presidente Nicolás Maduro y de la primera dama Cilia Flores, así como a las agresiones contra Venezuela. “Valoramos la posición firme y consecuente de China al condenar enérgicamente la grave violación del derecho internacional y de la soberanía venezolana”, afirmó.
Desde el bloqueo impuesto por Washington a la empresa estatal Petróleos de Venezuela, China se convirtió en el principal comprador de crudo venezolano.
Venezuela produjo en noviembre, según fuentes secundarias que reportaron a la Organización de Países Exportadores de Petróleo, 921 mil 667 barriles diarios. De esta cantidad, según un reporte de Reuters, aproximadamente 81 por ciento (746 mil barriles) fue despachado a China y 14 por ciento (128 mil barriles) hacia Estados Unidos, por conducto de Chevron.
En tanto, ayer llegó a Caracas John McNamara, designado encargado de negocios de Estados Unidos para Venezuela, con la intención de hacer las gestiones para la reapertura de la sede diplomática en el país, a sólo seis días del ataque militar ordenado por el presidente estadunidense, Donald Trump, que dejó al menos 100 muertos entre militares y civiles. Asimismo, una delegación del gobierno bolivariano viajó a Washington para diligencias similares.
Esta información, que circuló con fuerza al mediodía del viernes, fue confirmada poco después de la una de la tarde, hora local, por el canciller venezolano, Yván Gil, quien publicó un comunicado en redes sociales.
Después de reiterar la denuncia de que Venezuela fue víctima de “una agresión criminal, ilegítima e ilegal” que condujo al secuestro del presidente Nicolás Maduro y su esposa, la nota de la cancillería dice: “En este contexto, arriba al país una delegación de funcionarios diplomáticos del departamento de Estado de Estados Unidos que realizará evaluaciones técnicas y logísticas inherentes a la función diplomática. De igual manera, una delegación de diplomáticos venezolanos será enviada a Estados Unidos para cumplir las labores correspondientes”.
Según fuentes familiarizadas con el proceso, McNamara y una delegación de funcionarios que lo acompañan tendrían la intención de instalarse hoy mismo en la sede de la embajada de Estados Unidos en la capital venezolana, ubicada en la urbanización Colinas de Valle Arriba, una exclusiva zona del este de la ciudad.
El texto concluye con la afirmación de que la presidenta encargada venezolana “enfrentará esta agresión por la vía diplomática”, ya que es “el camino legítimo para la defensa de la soberanía, el restablecimiento del derecho internacional y la preservación de la paz”.
Según una fuente cercana al Ejecutivo, la delegación venezolana que viaja a Washington también participaría en reuniones acerca de la reactivación de la producción y comercio de petróleo venezolano y la recuperación de la infraestructura de generación y transmisión de energía eléctrica. El objetivo sería establecer un acuerdo entre los gobiernos de Trump y Rodríguez.
La información sobre estos intercambios se da luego de que voceros de la Casa Blanca, entre ellos el propio Trump, aseguraran que Estados Unidos controlaría la venta de petróleo venezolano.
El magnate republicano aseveró este viernes muy temprano en su red social Truth Social que “Estados Unidos y Venezuela están trabajando conjuntamente, especialmente en la reconstrucción, de una forma mucho mayor, mejor y más moderna de su infraestructura de petróleo y gas”. Agregó en el mismo mensaje que se reuniría durante el día con “las grandes petroleras”, quienes “invertirán al menos 100 mil millones de dólares” en el país sudamericano.
Por su parte, la presidenta encargada venezolana declaró que los acuerdos comerciales entre ambas naciones no deben ser vistos como algo irregular, aunque, luego del ataque militar y el secuestro del presidente Nicolás Maduro, existe “una mancha” en la historia de las relaciones bilaterales.