Ciudad de México. El consumo privado en México, la forma más amplia de medir lo que consumen las personas, se ralentizó en julio pasado.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), al dar a conocer el Indicador Mensual de Consumo Privado (IMCP), éste se ubicó en 113.2 puntos en promedio en julio de 2026 y no presentó variación mensual; venía de dos caídas previas de 0.01 y 0.5 por ciento de mayo y junio, en eses orden, con cifras desestacionalizadas, para hacer más comparables los periodos.
El estancamiento mensual del consumo privado se explica por la caída de los bienes nacionales de 0.2 por ciento en julio, su segundo retroceso consecutivo, pues los avances de servicios nacionales y de bienes importados de 0.2 y 1.4 por ciento no pudieron contrarrestar el nulo avance mes a mes.
En tanto, en su medición anual, el consumo aminoró el crecimiento a 1.1 por ciento en julio, luego del avance de 1.6 por ciento anual de junio; no obstante, ligó 15 lecturas anuales con avance.
Los bienes nacionales mostraron un crecimiento anual de 1.4 por ciento y los servicios, 0.6 por ciento; los importados aumentaron 1.6 por ciento, luego de un avance de 1.7 por ciento anual en junio.
El dato oficial estuvo por debajo de lo que estimó el Indicador Oportuno de Consumo Privado (IOCP) en julio, pues estimó un crecimiento de 0.2 por ciento mensual y 1.6 por ciento anual en julio.
Con cifras originales, sin un efecto de calendario, el consumo privado registró una ralentización en su crecimiento a 1.1 por ciento en julio; mientras que en el acumulado del año (enero-julio) reflejó un crecimiento de 2 por ciento, impulsado por el repunte de 8.1 por ciento de los bienes importados, principalmente los duraderos (12.9 por ciento anual en los primeros siete meses del año).
La atonía del consumo se prolonga en un entorno de lento crecimiento de la masa salarial real, con debilidad en la creación de empleo, parcialmente compensada por el crecimiento del salario promedio. De acuerdo con los últimos datos del IMSS, la masa salarial real creció 4.9 por ciento anual en julio, 4.9 puntos porcentuales por debajo del máximo de 9.9 por ciento registrado en junio de 2023, explicó Saidé Salazar, analista económico de BBVA.
“Anticipamos que el lento dinamismo del gasto privado se extenderá hacia la segunda mitad del año, en un entorno de moderación de la demanda interna”, precisó la especialista en un estudio sobre el consumo.

