Sucesos
  • INICIO
  • SECCIONES
    • PUERTO PEÑASCO
    • ESTATALES
    • NACIONALES
    • GLOBALES
    • D´FARÁNDULA
    • DEPORTIVOS
    • POLICÍACOS
  • NOGALES
  • HERMOSILLO
  • GUAYMAS
  • OBREGÓN
  • NAVOJOA
  • HUATABAMPO
  • S.L.R.COLORADO
  • CANANEA
  • CABORCA
  • AGUAPRIETA
No Result
View All Result
Sucesos
  • INICIO
  • SECCIONES
    • PUERTO PEÑASCO
    • ESTATALES
    • NACIONALES
    • GLOBALES
    • D´FARÁNDULA
    • DEPORTIVOS
    • POLICÍACOS
  • NOGALES
  • HERMOSILLO
  • GUAYMAS
  • OBREGÓN
  • NAVOJOA
  • HUATABAMPO
  • S.L.R.COLORADO
  • CANANEA
  • CABORCA
  • AGUAPRIETA
Sucesos
No Result
View All Result

Francesca Albanese: 66 naciones, cómplices del genocidio en Gaza

27 julio, 2026
Francesca Albanese: 66 naciones, cómplices del genocidio en Gaza
SUCESOS EN LINEA

Francesca Albanese ha sido relatora especial de Naciones Unidas (ONU) en los territorios palestinos ocupados desde mayo de 2022; fue confirmada por otros tres años en abril de 2025. Es la primera mujer en ocupar ese cargo. (Richard Falk, miembro del consejo editorial de The Nation, ocupó el mismo puesto entre 2008 y 2014.)

Como relatora especial, Albanese ha sido una figura valerosa que ha enfrentado numerosos esfuerzos por desacreditarla y deslegitimarla. En marzo de 2024, informó al Consejo de Derechos Humanos de la ONU que las acciones de Israel en Gaza constituían un genocidio. Y en junio de 2025, la organización publicó un informe de Albanese según el cual muchas entidades corporativas, entre ellas Microsoft, Amazon y Alphabet Inc, favorecen y lucran con la ocupación de los territorios palestinos y el genocidio en Gaza. En respuesta, el gobierno de Trump impuso sanciones a Albanese, la puso en la categoría de “nacional especialmente designada” y prohibió a personas y empresas estadunidenses hacer negocios con ella. Albanese consideró “obscenas” dichas sanciones y sostuvo que la castigan por su “búsqueda de justicia”. Amnistía Internacional llamó a esa acción “una deplorable afrenta a la justicia internacional”.

Nos reunimos con Albanese vía Zoom en mayo, precisamente el día en que un juez de distrito en Estados Unidos bloqueó las sanciones en su contra al declarar que violaban los derechos de la relatora conforme a la Primera Enmienda de la Constitución del país. Nuestra conversación fue de amplio alcance, definido por lo que Albanese llamó su “intolerancia por la justicia”.

John Nichols: Anteriormente usted presentó un par de informes en los que, de manera muy específica, buscó aseverar la palabra “genocidio”, en esencia para decir a las personas: “Miren, es tiempo de utilizar la palabra (con respecto a lo que ocurre en Gaza)”. En un principio, enfrentó una tremenda resistencia. Ahora hay mucha mayor aceptación, pero me interesa saber por qué eligió hacerlo en ese momento.

Francesca Albanese: Creo que muchos europeos de mi generación, o al menos italianos de mi generación, tuvieron como parte de su alimento una educación acerca de “nunca más”. Hemos sido expuestos a la memoria del Holocausto. Es decir, tenemos plantada la noción de que algo tan horrible como lo ocurrido durante el Holocausto comienza de manera invisible, empieza porque se normalizan los crímenes contra un grupo específico. Eso estaba en el trasfondo; a principios de octubre (2023) había colegas que me decían: “¡Oh, Dios!, esto es un genocidio!” Eruditos israelíes decían “esto es un genocidio” y yo estaba del todo renuente. No quería usar esa palabra.

Sin embargo, en las semanas siguientes, me puse a estudiar. Me puse a hablar con académicos y sobrevivientes. Y empecé a documentar los hechos y a elevar durante meses los riesgos de que pudiera haber (un genocidio en ciernes), porque el lenguaje era genocida. Había matanzas, condiciones calculadas para destruir, incontables casos de sufrimiento físico y mental causado intencionalmente. Y allí fue donde dije: “Miren, esto es lo que Israel ha hecho durante los primeros cinco meses: matar a 30 mil personas, un promedio de 150 por día”. Luego vino la estadística: de manera constante, 85 por ciento eran mujeres y niños. ¿Cómo era posible que fuera sólo un error de cálculo en cuanto al lugar adonde se envía un misil? Entendí: era genocidio y, como otros genocidios, era invisible. Negar el genocidio es parte y encomienda del genocidio mismo.

Los estados miembros (de la Corte Penal Internacional) tienen la obligación de actuar para prevenir el genocidio desde el momento en que se enteran de él. Así, en enero de 2024, la Corte Internacional reconoció el posible daño irreparable causado a los palestinos de Gaza en términos de la Convención sobre el Genocidio. Los estados miembros deberían cesar de inmediato todo comercio con Israel, en especial el de armas. Lo continuaron.

“Necrocapitalismo”

Katrina vanden Heuvel: ¿Hasta dónde ha llegado su trabajo sobre la anatomía del genocidio y la complicidad?

Francesca Albanese: He trazado el mapa de la complicidad de 66 estados que violan su obligación de prevenir y castigar actos de genocidio. Sin duda, Estados Unidos es el Estado que gasta más, tanto en el rubro militar como en términos de apoyo financiero, pero también es la sede de los principales centros de riqueza, los grandes consorcios tecnológicos, la industria militar, el sistema financiero. Está el extractivismo, y luego las armas, bancos y fondos de pensiones, y luego la alta tecnología… la gente lo llama tecnofederalismo; yo lo llamo necrocapitalismo.

Palantir, por ejemplo, ha desarrollado tecnología basada en la desesperación y la miseria (infligidas) a la gente de Gaza. Y lo dicen. Lo proclaman. Dicen: “Miren, estos datos (se conjuntaron) mientras la gente se agitaba bajo el bombardeo”. Lo han utilizado para que estemos mejor preparados en tiempos de emergencia; así diseñaron un programa que luego vendieron a los servicios de salud en Gran Bretaña, como ha reportado Yanis Varoufakis. Por eso digo que es necrocapitalismo: porque en el capitalismo las ganancias son lo primero. No lo cuestiono, pero lucrar en términos de asesinar niños… es algo perturbador en extremo.

John Nichols: Como relatora, usted ha ido más a fondo con esta lucha, ¿correcto? No se trata sólo de reportar lo que hacen unos gobiernos, o de ir tras lo que hacen las corporaciones: usted menciona nombres en una forma que le está atrayendo escrutinio. ¿Estaba consciente de que esos actos llevarían todo este asunto a un nuevo plano?

Francesca Albanese: Absolutamente. Lo sabía, y lo temía, y he tenido un par de conversaciones al respecto. Un ex alto funcionario estadunidense me advirtió: “Cuidado, irán por ti”. He investigado a gran cantidad de entidades, incluso filantrópicas, que se asientan en puntos neurálgicos del sistema de desplazamiento y emplazamiento de palestinos, lo cual es típico del colonialismo de los asentamientos. Hoy existen empresas y corporaciones que amasan una cantidad de dinero que tiene plena capacidad para aniquilar las facultades de decisión de los estados, y eso altera el proceso democrático.

(Sin embargo, aun con ese riesgo,) ni por un segundo pienso deshacerme de mi departamento en Estados Unidos, porque ese departamento pertenece a mi hija.

Katrina vanden Heuvel: ¿Qué importancia tiene la revelación de la verdad que hace usted en cuanto a dar forma al debate público y al debate en los medios en referencia a Palestina e Israel?

Francesca Albanese: Alguien me dijo hace poco: “usted habla de un tema sumamente técnico en una forma que es accesible”. Esa ha sido siempre mi aspiración. Los derechos humanos son para las personas, no para que los académicos escriban costosos libros sobre el tema. Los derechos humanos son espadas y escudos, y esa es la forma en que muchas personas en todo el mundo los ven actualmente. Por eso estoy de acuerdo en que mi familia demande al presidente Trump. La gente necesita saber que la justicia funciona. Para mí, no sólo se trata de que me devuelvan mi cuenta de banco o mi propiedad. Se trata de restablecer el principio de que la justicia internacional obra en interés del público.

John Nichols: Su voz ha resonado con bastante fuerza entre los jóvenes en Estados Unidos. Ha sido menos resonante con los poderes del país, con los presidentes y líderes del Senado. Me pregunto cómo evalúa eso.

Francesca Albanese: Lo que ha ocurrido con la generación joven, en particular en Estados Unidos… no creo que ellos me hayan escuchado. Yo los he escuchado. He aprendido de ellos. Ellos son los que empezaron a denunciar a sus universidades por complicidad con el genocidio. Eso nos ha abierto los ojos.

(En cuanto a ser escuchada por los poderosos,) tal vez me han escuchado menos que a Michael Lynk o Richard Falk en el sentido de que ellos lograron dialogar con los poderes. A mí es mejor infantilizarme y llamarme bruja. Es lo que ellos hacen, y por eso digo que, entre todo lo que Palestina ha expuesto, está también este vínculo entre el patriarcado y el colonialismo de los asentamientos. He encontrado mucho mansplaining, y he disfrutado de volverlos locos.


SUCESOS EN LINEA
Previous Post

Caso Dafne Zapata: amplían plazo para resolver situación jurídica del ‘Comandante Ponce’ y la ‘Sargento Estrellita’

Next Post

Las exportaciones de México alcanzan un récord en primer semestre de 2026

Next Post
Las exportaciones de México alcanzan un récord en primer semestre de 2026

Las exportaciones de México alcanzan un récord en primer semestre de 2026

© 2008 Sucesos en linea - .

No Result
View All Result
  • INICIO
  • SECCIONES
    • PUERTO PEÑASCO
    • ESTATALES
    • NACIONALES
    • GLOBALES
    • D´FARÁNDULA
    • DEPORTIVOS
    • POLICÍACOS
  • NOGALES
  • HERMOSILLO
  • GUAYMAS
  • OBREGÓN
  • NAVOJOA
  • HUATABAMPO
  • S.L.R.COLORADO
  • CANANEA
  • CABORCA
  • AGUAPRIETA

© 2008 Sucesos en linea - .