La inflación general en la primera quincena de abril fue de 4.53 por ciento anual debido a que se reanudaron las presiones generadas por los precios de frutas y verduras, así como por el aumento de los precios de la gasolina Premium y del gas licuado de petróleo (LP), según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
El Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC) creció 0.11 por ciento en los primeros 15 días de abril, superando la estimación del consenso en la más reciente encuesta de Citi (0.8 por ciento); así, la inflación a tasa anual se moderó de 4.55 por ciento en la segunda mitad de marzo a 4.53 por ciento en los primeros 15 días de abril, por encima del 4.5 por ciento que esperaban los analistas.
La inflación en la primera mitad de abril ligó dos lecturas anuales de moderación. No obstante, los precios al consumidor sumaron cuatro quincenas por arriba de la cota más alta del objetivo de estabilidad del Banco de México (4 por ciento).
Las presiones de los productos agropecuarios se mantuvieron fuertes, pues su inflación pasó de 7.85 por ciento anual en la segunda quincena de marzo a 8.69 por ciento en la primera de abril, derivado de un aumento de 23.03 por ciento anual en frutas y verduras, que contrasta con una disminución de 0.84 por ciento en productos pecuarios.
El jitomate, que se encareció 24.37 por ciento en la quincena y 125.97 por ciento anual, fue el producto que más subió, seguido del chile poblano, con un alza de 22.63 y 74.57 por ciento (quincenal y anual, respectivamente). El chile serrano subió 21.94 por ciento respecto a la segunda quincena de marzo y 65.28 por ciento frente a los primeros 15 días de abril del año pasado. Otros chiles, la papa y la cebolla también subieron de precio.
Los pecuarios tuvieron un descenso de 0.9 por ciento quincenal, sobre todo por los precios del pollo y el huevo.
Los energéticos bajaron 2.51 por ciento en la primera quincena de abril y subieron 0.8 por ciento a tasa anual; la electricidad cayó 14 por ciento frente a las últimas dos semanas de marzo, pero subió 2.64 por ciento anual, debido a la entrada en vigor del primer tramo de los descuentos de verano.
La gasolina de alto octanaje (Premium) subió 2.97 por ciento quincenal y 9.66 por ciento en los últimos 12 meses, mientras el gas LP aumentó 0.48 por ciento en la quincena.
Los servicios retrocedieron 0.12 por ciento quincenal; en el rubro de “otros”, que bajaron 0.08 por ciento, destacan los turísticos después de la Semana Santa, con una baja de 11.6 por ciento. Sin embargo, continuaron las alzas en loncherías, fondas, torterías y taquerías, con 0.28 por ciento quincenal.
Riesgos al alza
El componente subyacente, que representa alrededor de 76 por ciento del INPC y determina la trayectoria de la inflación a mediano y largo plazos, se moderó a una tasa de 4.27 por ciento. La educación subió 5.96 por ciento; otros servicios, 5.09, y alimentos y bebidas, 5.41 por ciento.
“Pese a la ligera moderación de la inflación general y las menores presiones del componente subyacente, el balance de riesgos para la inflación se mantiene sesgado al alza. Ante la rigidez que ha mostrado la subyacente, es poco probable que en las siguientes lecturas repita el comportamiento de esta quincena, por lo que se mantendría por encima de 4 por ciento anual. En el caso del componente no subyacente, destacan nuevas presiones en el rubro de agropecuarios, particularmente frutas y verduras (23.03 por ciento), lo que complica la convergencia del indicador general hacia la meta de 3 por ciento”, explicó Kevin Castro, analista económico de Monex.
Ante este escenario, los analistas prevén un recorte de 0.25 puntos porcentuales a la tasa de referencia, que bajaría a 6.5 por ciento, pero difieren sobre si esto ocurrirá el 7 de mayo o el 25 de junio.