La comunidad migrante mexicana en Estados Unidos expresó su preocupación y exigió la intervención de organismos internacionales luego de que un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) matara a tiros a un inmigrante colombiano de 26 años durante un operativo en Biddeford, Maine, en el segundo caso de uso de fuerza letal por parte de la agencia en menos de una semana.
La víctima fue identificada por la Coalición de Derechos de los Inmigrantes de Maine como un ciudadano colombiano que contaba con permiso de trabajo y formaba parte de la comunidad migrante en ese estado.
Conchita Walker, migrante mexicana originaria de Coahuila, casada con un ciudadano estadounidense e integrante de la organización Mexicanos en Colorado, afirmó en entrevista con La Razón que la comunidad vive con temor ante los recientes hechos y pidió la actuación de instancias internacionales.
“Pedimos la intervención de organismos internacionales ante esta masacre. No es posible que estén matando gente sin recibir castigos”, señaló.
La activista sostuvo que la versión oficial no coincide con la percepción de quienes viven en las comunidades migrantes.
“Es lo que dice el agente: que el joven de 26 años estaba en un vehículo, salió del vehículo y el término que usó la secretaria fue ‘armamento’, y un agente del ICE le disparó. Quienes vivimos aquí sabemos que la gente no se resiste porque ya los conocen. No sabemos dónde se prepara todo esto y la comunidad mexicana vive preocupada por eso. Agradecemos la intervención de la presidenta, pero se necesita que organismos internacionales ya accionen”, expresó.
De acuerdo con el senador independiente por Maine, Angus King, el secretario de Seguridad Nacional le informó que el agente abrió fuego después de que el hombre presuntamente intentara utilizar su vehículo como arma contra los agentes que buscaban detenerlo para deportarlo.
Tras el tiroteo, se difundió en redes sociales un video grabado por un testigo en el que se observa a agentes federales intentando detener un sedán blanco que giraba en una intersección de Biddeford, ciudad costera ubicada al suroeste de Portland. Las imágenes muestran varios impactos de bala en el parabrisas del automóvil.
King informó además que los agentes involucrados no portaban cámaras corporales al momento del operativo y que el Buró Federal de Investigaciones (FBI) quedó a cargo de las indagatorias para esclarecer lo ocurrido.
Activistas mexicanos señalaron que este nuevo caso incrementa la preocupación entre las comunidades migrantes, al ocurrir apenas unos días después de que un agente federal de inmigración matara a tiros a un inmigrante mexicano en Houston, Texas, hecho que derivó en protestas y en exigencias de transparencia y rendición de cuentas sobre el actuar de las autoridades migratorias.
Las organizaciones de migrantes advirtieron que ambos episodios reflejan una creciente tensión durante los operativos de detención del ICE y reiteraron su llamado para que organismos internacionales supervisen el respeto a los derechos humanos de las personas migrantes en Estados Unidos.