El padre y representante del astro mundial Lionel Messi, Jorge Messi, murió a sus 68 años en Rosario, su ciudad natal al norte de Buenos Aires, informó este sábado el club donde el capitán argentino jugó de niño, Newell’s Old Boys.
«El Club Atlético Newell’s Old Boys despide con profundo dolor y pesar a Jorge Messi, quien falleció a los 68 años de edad en la ciudad de Rosario», publicó en redes sociales la escuadra rosarina.
Jorge Messi fue una figura fundamental durante toda la carrera de su hijo. Fue su primer entrenador en los potreros, como se conocen los terrenos baldíos convertidos en canchas precarias, y su único compañero en los duros comienzos en Barcelona, antes de convertirse en su representante y negociar contratos astronómicos.
Jorge era además la persona con la que el astro elegía discutir su rendimiento después de cada partido: «Mi viejo me ayudó muchísimo. Es muy crítico conmigo. Eso hizo que siempre yo quiera superarme», dijo el ídolo argentino en una entrevista en 2022 con DirecTV Sports.
«Siempre necesité la aprobación de mi viejo, desde chiquito. Terminaba un partido y le preguntaba a él cómo me había visto», contó tiempo atrás el astro del fútbol mundial.
Dos meses atrás, durante la Copa del Mundo, el capitán del seleccionado argentino rompió en llanto al marcar el primero de sus tres tantos en el debut ante Argelia y luego explicó que sus lágrimas fueron por «una cuestión ajena a lo deportivo», después de pasar «unos días difíciles, complicados».
Días después, la familia sacó un comunicado sobre la «situación de salud» que atravesaba Jorge debido a distintas «versiones, rumores y especulaciones», informando que se encontraba bajo tratamiento médico.
De futbolista de ligas inferiores a representante incómodo
Jorge Messi fue técnico químico y trabajó en la siderúrgica Acindar. Intentó ser futbolista como mediocampista y llegó a las inferiores de Newell’s Old Boys, pero debió abandonar la actividad para hacer el servicio militar, antes obligatorio en Argentina.
Jorge Messi jugó un rol fundamental en la brillante carrera futbolística de su tercer hijo, como representante y encargado de sus negocios más allá del fútbol.
Fue quien viajó junto a un pequeño Messi a Barcelona a principio de los 2000 para la prueba que le abriría las puertas de la Masía, la escuela de formación de talentos del club catalán. El astro debutó profesionalmente en 2005, en el primer paso de una brillante carrera que lo llevaría a ganar ocho premios Balón de Oro.
“Mi viejo estuvo siempre al lado mío. por ahí yo me encerraba a llorar solo en la pieza cuando llegamos a Barcelona, o mi papá también sin que lo vea o creyendo que yo no lo veía. Hacíamos que estábamos bien los dos, pero estábamos mal. Mi viejo llegó a preguntarme qué quería hacer cuando estábamos mal, si quería seguir o nos volvemos y yo quise seguir y él se quedó conmigo”, contó el propio Lionel en 2007 en entrevista con Radio del Plata.
Su padre negoció los contratos con el Barça y luego sus traspasos al Paris Saint-Germain e Inter de Miami, al mismo tiempo que se ocupaba de los derechos de imagen de su famoso hijo y sus múltiples inversiones en negocios inmobiliarios, hoteleros y gastronómicos.
En 2016, Messi y su padre fueron condenados por la justicia española bajo cargos de evasión fiscal, pero evitaron la cárcel por tratarse de una pena inferior a los dos años. Tenían tres cargos de evasión fiscal en España por 4.5 millones de dólares.

