Autoridades capitalinas logran en promedio la detención de tres personas por cada 10 investigaciones que se abren por el delito de despojo, sin desmantelar toda una red criminal integrada por golpeadores, abogados y hasta funcionarios públicos que operan este ilícito con documentos falsos o poderes notariales expedidos en otras entidades.
Cifras del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) revelan que en un periodo de siete años, es decir de 2018 a 2026, se registran mil 640 detenidos en 5 mil 17 expedientes ya ingresados ante un juez del sistema procesal acusatorio.
Para el especialista en temas de despojo y profesor investigador del Centro de Investigación y Docencia Económicas (CIDE) Rodrigo Meneses, el número de expedientes que llegan ante un juez no significan la desarticulación de las redes detrás de este crimen patrimonial.
Cuauhtémoc, la alcaldía con más incidentes
Los datos revelan que son siete las alcaldías de la ciudad donde más se comete el delito de despojo, comenzando con Cuauhtémoc, seguido de Tláhuac, Gustavo A. Madero, Iztapalapa, Benito Juárez, Tlalpan y Álvaro Obregón, demarcaciones donde los delincuentes han encontrado las circunstancias propicias para poder cometerlo de manera dolosa.
Rodrigo Meneses dijo que las autoridades locales han permitido que este delito haya crecido desde 2011 en la Ciudad de México, pues no han reconfigurado el tipo penal del despojo, principalmente “para asegurar la reversión de esta práctica”.
“Muchas carpetas con muchos detenidos no sirven de nada si no tenemos garantía de que esas carpetas y esas investigaciones van a terminar con un bien restituido para las víctimas”, precisó.
Explicó que el despojo se ha potenciado porque las víctimas deben de comprobar tres aspectos ante el Ministerio Público como la propiedad del bien, pero 60 por ciento de la población en la ciudad no cuenta con un documento que compruebe la propiedad de manera oportuna; el segundo factor es la fabricación de documentación a favor del despojante y las organizaciones detrás, mientras el tercero es la colusión entre autoridades.
Asuntos que nunca avanzan
Todos los despojos que se cometen en la capital se realizan de manera violenta por grupos de personas que ingresan a la fuerza a los inmuebles, rompiendo con la cotidianidad de las familias, según los análisis de las propias autoridades; además, investigarlos se ralentiza debido a que ni los Ministerios Públicos ni agentes de investigación o policías capitalinos pueden intervenir de manera oportuna. Enfrentar a estas redes es un proceso lento debido a que cuentan con estrategias jurídicas que impiden atacar el delito.
“Aunque denuncies, el caso nunca avanza, se ponen muchas trabas”, sostuvo el especialista, quien aseguró que “las propiedades se quedan en un limbo, sin responsables, porque no hay quien se encargue de la ejecución (de los casos)”.
La evidencia más clara, sostuvo Rodrigo Meneses, es que el número de las personas sentenciadas por despojo es mínimo, debido a que las autoridades tardan en judicializar estos casos. En este sentido, aseguró, en los más de 5 mil casos, sólo fueron sentenciadas 381 personas.
Dicha cifra sólo representa 7.59 por ciento de las personas que alcanzan una sentencia por este delito, de acuerdo con los expedientes registrados en el Poder Judicial.

