Afirma republicana que Trump violó la Constitución, busca inhabilitarlo a la reelección

Uno de los varios obstáculos que enfrenta el expresidente Donald Trump en su carrera para volver a la Casa Blanca surgió en las filas de su propio partido: la exlegisladora republicana Norma Anderson, de 91 años, quien lleva firmemente la Constitución bajo el brazo y busca su inhabilitación.

Anderson, quien llegó a ser una de las legisladoras más influyentes de Colorado, está por detrás de la demanda que busca remover a Trump como opción electoral en ese estado del noroeste de Estados Unidos.

 

«Trump nunca debería volver a ser presidente porque violó la Constitución y trató de revertir una elección», dijo Anderson en entrevista con la agencia AFP.  «Y para mí eso significa que si es electo, nuestra democracia peligra», añadió.
Anderson obtuvo una primera victoria cuando la Corte Suprema de Colorado falló en diciembre a favor de retirar a Trump de las listas para las primarias republicanas en ese estado.

La decisión respondió a un recurso legal presentado por la republicana junto a una asociación civil, centrado en la invasión del Capitolio el 6 de enero de 2021 en Washington, cuando una multitud de partidarios de Trump intentó impedir la certificación del demócrata Joe Biden como presidente, tras su victoria en las urnas ante el magnate.

El argumento de la demanda era una interpretación de la tercera sección de la 14ª enmienda de la Constitución estadunidense que prohíbe a una persona ocupar un cargo público si participó en una «insurrección o rebelión» después de haber jurado defender la Carta Magna.

La enmienda, ratificada en 1868 después de la Guerra Civil (1861-1865), buscaba impedir que los partidarios de los Estados Copnfederados —los estados del sur— que apoyaba la esclavitud fueran elegidos para el Congreso o cargos federales.

«Esa misma noche, fui y leí esa parte» de la Constitución, contó la exlegisladora, que siempre lleva una copia de la Carta Magna en su bolso.
Trump impugnó el fallo del tribunal regional con un recurso que suspendió su aplicación y dejó en manos de la Corte Suprema de Estados Unidos su futuro electoral. Se perfila, por lejos, como favorito en las primarias republicanas. Pero a pesar de enfrentar una serie de acusaciones en la justicia por ilícitos electorales, entre otros, las encuestas nacionales le dan una pequeña ventaja en la intención de voto frente Biden, quien busca su reelección.

Por eso, una posible inhabilitación desata pasiones encontradas. El caso fue examinado a principios de febrero por el máximo tribunal del país, que podría pronunciarse antes de las primarias en el estado de Colorado, el 5 de marzo. Durante dos horas de alegatos, tanto los jueces conservadores como los liberales, expresaron preocupación ante la posibilidad de que los estados puedan decidir individualmente qué candidatos deben figurar en las papeletas de las presidenciales de noviembre.

Pero esto no desanima a Norma Anderson, la primera mujer en convertirse en líder republicana del legislativo de Colorado.

«Siempre mantengo las esperanzas hasta que me digan que no», dijo.
Los debates en la Corte Suprema de Estados Unidos no se centraron en la supuesta participación de Trump en los hechos del 6 de enero, sino en las posibles consecuencias a nivel nacional de refrendar el fallo registrado en Colorado: ¿puede este estado decidir por sí solo la inhabilitación de un candidato presidencial?, es la pregunta.

«No deberían preocuparse por esto. Los estados están a cargo de las elecciones, no el gobierno federal. Cada estado está a cargo de sus elecciones y decide quién figura en la papeleta», sostuvo Anderson.
Anderson no escatima críticas contra Trump, quien, sin pruebas, enarbola teorías conspirativas y acusaciones contra el proceso electoral de 2020, cuando perdió la reelección frente a Biden.

«Representa un gran riesgo para nuestra democracia. Adora ser como (el presidente ruso Vladimir) Putin, o como un rey. Su comportamiento lo prueba», opinó.  «Nuestros padres fundadores no serían amables con él. Probablemente lo meterían a la cárcel», agregó Anderson, en referencia a las personalidades históricas que impulsaron la primera Constitución estadunidense.
La exlegisladora es continuamente atacada por Trump, quien la llama de «RINO», acrónimo en inglés para «republicana sólo de nombre». En contrapartida, Anderson afirma que ha recibido muestras de apoyo en su estado y en el resto del país.

«Si al menos llamamos la atención sobre lo que él es (…) sé que estamos haciendo lo correcto», sentenció.